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22 Sep 201701:08

Entorno

2013, el año del último convenio sectorial conjunto para la industria textil y de la confección

30 Dic 2013 — 04:57
S. Riera
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La industria española del textil y la confección firmó en 2013 su último convenio conjunto. Patronal y sindicatos acordaron en junio el documento que estableció las relaciones laborales en las empresas del sector hasta diciembre de este año. El convenio sectorial se aprobó tras casi dos años y medio de negociaciones, después de que el último expirase el 31 de diciembre de 2010.

 

Los sindicatos mayoritarios (CCOO y UGT) ejercieron presión durante la primera mitad de 2013 para lograr un acuerdo en el convenio colectivo del sector textil y de la confección. En el caso de no haberse alcanzado un acuerdo antes de junio, el convenio que expiró en diciembre de 2010 habría quedado obsoleto y debería redactarse uno de nuevo partiendo de cero.

 

El pasado 2012 terminó con un preacuerdo que los representantes del Consejo Intertextil Español (CIE), CCOO y UGT habían suscrito en marzo y que quedó en suspense tras el cambio de presidente en la patronal del textil y la confección, con el relevo de Ángel Asensio por Alejandro Laquidain. Los sindicatos exigían la revisión de algunos aspectos de aquel preacuerdo, como los incrementos salariales y la flexibilidad laboral.

 

El año 2013 empezó con la amenaza de los representantes sindicales de movilizar a los trabajadores del sector si el Consejo Intertextil no movía ficha en las negociaciones del convenio colectivo. Ante la presión de los sindicatos, en febrero se convocó de nuevo la mesa de negociación, que no se reunía desde septiembre de 2011.

 

Acordados los incrementos salariales de 2011, 2012 y 2013, la flexibilidad laboral se convirtió en el gran escollo en la negociación del convenio de la industria textil. El desacuerdo en este aspecto provocó un parón en el proceso, que los sindicatos trataron de desatascar con un plan de movilizaciones ante las sedes de las diferentes patronales que forman el CIE y con acciones en las fábricas. CCOO y UGT convocaron paros y movilizaciones en Barcelona, Madrid, A Coruña, Zaragoza, Burgos y Cáceres.

 

A principios de abril se reanudaron las negociaciones en un encuentro en petit comité, sin convocar a toda la mesa negociadora. La patronal insistía en incluir en el nuevo convenio las medidas que contempla la última reforma laboral de 2012 en materia de flexibilidad. El nuevo marco legal del Gobierno de Mariano Rajoy facilita al empresario cambiar la jornada de trabajo, horario y sistema de rendimiento, entre otros factores. Con el objetivo de evitar despidos, la normativa simplifica los trámites para reducir la jornada de trabajo para ajustarse a una caída de la demanda.

 

A finales de abril, patronal y sindicatos alcanzaron un preacuerdo sobre el nuevo convenio del sector textil. El compromiso provocó el desmarque de dos de las asociaciones empresariales  que forman el CIE, la Federación Española de Empresas de la Confección (Fedecon) y la Agrupación Española del Género de Punto (Aegp), que consideraron que lo pactado en materia de flexibilidad era insuficiente. El desacuerdo en la parte de la patronal puso en evidencia la fractura que existe entre la cadena de valor de la industria textil de cabecera y la del producto acabado.

 

Tras alcanzarse un preacuerdo entre el CIE y los sindicatos mayoritarios, la firma se fue posponiendo por las discrepancias en el redactado con Fedecon y Aegp, que amenazaron con no firmar el texto. El punto y la confección exigían la incorporación de cuestiones como la ultraactividad, una mayor flexibilidad, un periodo vacacional partido y una simplificación del descuelgue del convenio, que sólo queda justificado por un descenso de las ventas.

 

Al final, el 5 de junio, ambas organizaciones empresariales firmaron a regañadientes el nuevo convenio de la industria textil y de la confección, con validez hasta el 31 de diciembre de 2013. A pesar de suscribir el documento, Fedecon y Aegp ya manifestaron su voluntad de negociar a partir de 2013 su propio convenio con los sindicatos.

 

Las negociaciones para el próximo marco laboral para 2014 todavía no se han iniciado. Una serie de correcciones de última hora retrasaron la publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) del acuerdo suscrito en junio. Una vez se publique el documento, los sindicatos procederán a denunciarlo y se abrirá de nuevo la convocatoria de una nueva mesa de negociación.

 

Será en este momento en el que Fedecon y Aegp deberán posicionarse para impulsar su propio convenio, al margen del resto de organizaciones que forman el CIE. Los sindicatos, por su parte, están en desacuerdo con esta fractura y prefieren negociar un solo documento. En el caso de que las agrupaciones de la confección y el género de punto negociasen su propio marco de relaciones laborales, quedará por ver cómo se estructura el CIE, que por primera vez en su historia tendrá dos convenios sectoriales y perderá su función como entidad negociadora del convenio.

 

Fedecon y Aegp continúan reivindicando una mayor flexibilidad para la industria del producto acabado. El presidente de la federación de empresas de la confección, Ángel Asensio, asegura que la única oportunidad que tiene la industria de la moda de reindustrializarse pasa por ser más flexibles y vuelve a reclamar cuestiones como los contratos de fijo-discontinuo o los contratos por obra en puntas de producción.

 

Otra de las cuestiones que estará sobre la mesa en la negociación del nuevo convenio será la próxima reforma laboral que ultima el Gobierno central y las medidas que incluya en cuestiones como el abaratamiento de los costes salariales y la flexibilidad.

 

Por último, otra cuestión de fondo es el impulso por parte de Fedecon y Aegp de una nueva asociación empresarial, la Confederación Española de la Moda, que incluye también la Asociación Española de Fabricantes de Marroquinería (ASEFMA) y cuenta con el apoyo de la Federación de Industrias del Calzado Español (FICE) .

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