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22 Nov 201704:47

Si hay colores… ¡hay alegría! (quién no se consuela es porque no quiere)

Colores, flores, rayas, animales… esta podría ser la esperanza de las marcas y cadenas de moda para la temporada otoño-invierno que está justo comenzando. Preparándome para la vuelta a la normalidad (las empresas han estado bastante dormidas este agosto), los últimos días he estado charlando con algunos empresarios del sector.

 

Aunque con excepciones, la campaña veraniega de ventas no ha sido del todo negativa. Hay algunos que, incluso, aseguran que han superado las ventas del año pasado, especialmente en las tiendas situadas en destinos vacacionales.

 

Todos coincidían, sin embargo, en la incertidumbre con que afrontan el otoño que está a puntito de comenzar. El consumo en España sigue igual de maltrecho (mirad las últimas estadísticas) y las previsiones no son positivas.

 

Pero las tendencias se han puesto de lado de los retailers. Vestidos de flores, camisetas de colores, pantalones de rayas… y animales por doquier (que siguen funcionando en la gran distribución). Los estampados animan al público a comprar y a renovar su armario, lo que podría compensar el empobrecimiento de los bolsillos.

 

Y si la nota positiva viene en forma de vestido de flores, la negativa podría venir de turistas con bermudas de idéntico estampado. Este verano, las ventas han estado animadas por los visitantes que han pasado por España. ¿Qué pasará cuando se marchen? ¿Tan grande ha sido su impacto? Seguro que muchos los echarán de menos.

 

Pero bueno, pensemos en las flores para comenzar la temporada con buen pie… Y si vienen las nubes… que vengan, ¡que hay que vender abrigos! Quién no se consuela es porque no quiere. 

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