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Líder en información económica del negocio de la moda

17 Oct 201717:12

Un sector condenado a la concentración

El consumo cae, el crédito se contrae y las empresas reaccionan. La industria de la moda se enfrenta con recortes de plantilla, líneas de producto barato y reducción de costes a una de las peores crisis económicas de la historia.

En España, un país con una larga tradición industrial en el sector textil, las consecuencias ya se dejan notar. El gasto en prendas de ropa se redujo un 6% el año pasado, hasta 18.315 millones de euros, según datos de la consultora TNS. La firma de complementos Fun&Basics ha estrenado los concursos de acreedores en moda y las grandes cadenas empiezan a recortar sus previsiones de crecimiento y replantean sus estrategias.

Inditex y Mango son las dos principales empresas de la industria española de la moda y figuran, a su vez, entre las principales compañías del mundo en el segmento de mercado de la moda de diseño a precios asequibles. Sin embargo, estos dos grupos empresariales son una excepción. La mayoría de empresas españolas operan en el segmento medio, el más afectado por la caída de las ventas.

Custo, Victorio & Lucchino, Amaya Arzuaga, Angel Schlesser, Josep Font… Aunque sus nombres suenen con fuerza (pocas veces más allá de las fronteras españolas), se trata principalmente de diseñadores con una reducida estructura empresarial a sus espaldas, lo que les sitúa en una situación débil a la hora de solicitar créditos a la banca o incrementar su red de tiendas para llegar a más consumidores.

Hace años que las instituciones empresariales proclaman las alianzas entre compañías para afrontar nuevos retos. Pero el tejido español, formado fundamentalmente por pequeñas y medianas empresas, se resiste a ello. En el sector de la moda, mucho más. Y, sin embargo, esta será una de las soluciones a la encrucijada actual.

Las empresas deben dejar de lado, por una vez, los personalismos a los que les llevan sus marcas y acercarse a las fusiones y alianzas con una visión de crecimiento o, en el peor de los casos, de supervivencia.

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