Uso de cookies Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información sobre nuestra: Política de cookies

Líder en información económica del negocio de la moda

25 Nov 201712:18

Publicidad en la Moda, sí... pero ¿dónde?

Según la mayoría de los departamentos de comunicación y márketing de las empresas del sector moda, la publicidad es la táctica comunicacional reina, por excelencia, en materia de promoción.

Ingentes presupuestos repartidos en mass media tradicionales, en nuevos canales  y soportes  activan emocionalmente las marcas o las sumen en el abismo más profundo del fracaso empresarial.

Es decir, la diferencia entre el éxito y el fracaso en la comunicación publicitaria no va a depender del presupuesto que se le destine, si no de la oportunidad, el canal seleccionado y la estrategia creativa de la misma.

Hay que desmitificar la publicidad en la moda; no soy el único que opina que vemos acciones publicitarias casi calcadas entre firmas.  En estos momentos de crisis se ven las carencias de los departamentos de márketing de ciertas marcas, aunque otras están apostando por soportes tecnológicos para salvar esta coyuntura.

La publicidad en la moda, no es igual que la de otros sectores: tiene unas características específicas que atraen a nuestros stakeholders y  públicos pero que repelen a parte de la opinión pública.

No quiero repetirme con estereotipos ya mencionados en otros artículos (sexismo, superficialidad, frivolidad, falsas expectativas...) porque otros sectores caen en ocasiones en los mismos errores.

Curiosamente, mis amigos publicitarios se quejan de que la publicidad de la moda está en manos de fotógrafos y directores cinematográficos. Y es cierto, la verdad es que se echa en falta cierta frescura, innovación y planificación creativa.

La fórmula “si funciona, para qué vamos a cambiar” es la que impera en la actualidad.

La visión a seguir es aprovechar lo bueno que tiene la idiosincrasia publicitaria de la moda para mejorarla. Y es que el mensaje gráfico pulsa muy bien las emociones de nuestro target (algo que no podemos olvidar) y comunica la cultura de la firma.

Tampoco podemos echar la culpa de la disminución de nuestras ventas, exclusivamente, a la publicidad ya que puede ser uno de los factores en la suma de equivocaciones que se producen en la gestión y planificación de nuestro negocio.

El problema que se encuentran casi todos departamentos es: ¿cuál es el soporte o canal a escoger para publicitar nuestras creaciones? La mayoría escoge las publicaciones y soportes exteriores (marquesinas, vallados, mupis...).  Firmas como El Corte Inglés, H & M o Mango apuestan por importantes partidas presupuestarias en estas acciones que crean un gran impacto visual.

Pero ya se está diversificando en crear acciones publicitarias en las redes sociales aunque no se ve una verdadera estrategia, si no movimientos aislados que no sé si responden a la tendencia de las nuevas tecnologías.

El canal tecnológico es de interés sólo si nuestro target se mueve en las redes, para ello siempre recomiendo un estudio de mercado. Una inversión que no siempre está contemplada en las planificaciones estratégicas.

Ya conocemos las tendencias en la comunicación de las grandes corporaciones de la moda por las que apuestan porque suelen ser noticia, pero para nuestro modelo de negocio tenemos que partir de elementos publicitarios muy básicos.

Por ejemplo, un catálogo bien organizado, publicidad en punto de venta ,tanto si es tienda propia como en showroom, son acciones que deben de formar parte de cualquier plan estratégico de comunicación en una pyme de moda.

Un tema espinoso son las tarifas publicitarias de los distintos medios  que se deben tener en cuenta según su visibilidad e impacto. Hoy en día, al estar tan atomizados hay que estudiar muy bien la inversión.

Los grandes medios que impactan en un share elevado tienen un coste poco asequible para las pequeñas firmas por lo que el canal de las redes sociales e Internet es una alternativa, a veces, obligada.

Lo que quiero decir es que para cualquier comunicación publicitaria bien aprovechada, no vale con apostar por estar donde estar todos.

Dos consejos: estudiar el mercado para planificar y, finalmente, innovar cuando decidamos apostar por un canal o soporte.

 

...