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18 Nov 201702:08

David, a veces, vence a Goliat

DAVID, A VECES, VENCE A GOLIAT

 


Post de Mar Rodríguez.

 

 

El martes por la noche se conocía la Sentencia que pone fin al litigio dirimido entre Zadig&Voltaire y el gigante Yves Saint Laurent. De todos es bien sabido que las firmas de lujo se toman muy en serio cualquier atisbo de infracción de la propiedad intelectual, ya que consideran los diseños de sus tiendas como el sancta sanctorum de su lifestyle.

 

YSL llevó a los Tribunales a Zadig&Voltaire por considerar que el diseño de dos de sus tiendas en los Campos Elíseos de París era una copia exacta de su boutique de la Avenida de Montaigne

 

Finalmente, el Tribunal de Comercio de París ha fallado en contra del coloso YSL en una Sentencia curiosa, pues acoge todos y cada uno de los argumentos esgrimidos por Zadig&Voltaire considerando que las reclamaciones del gigante carecen de fundamento, asunto que le va costar a YSL la friolera de 300.000 euros en concepto de indemnización más otros 100.000 por las costas del proceso, peccata minuta para las ingentes cantidades de dinero que mueve esta firma.

 

El espionaje y las copias en la moda están a la orden del día, ya lo hemos expuesto en varias ocasiones. Por supuesto, tienen su versión española, aunque con resultados sorprendentes. Desigual salió indemne de las acusaciones de plagio en el juicio en el que debería haberse visto las caras con la también catalana Custo Barcelona. “Es un caso de copia sistemática”, repetía Custo Dalmau. Sin embargo, pese a la amenaza de demanda, y en contra de lo que sí hizo Dolores Promesas, que siguió adelante con el litigio, la firma española amenazó pero no terminó, retiró finalmente la querella y todo quedó en nada. Pese a poner el grito en el cielo y remover Roma con Santiago, bastantes compañías se han echado atrás ante la dificultad de demostrar la autoría creativa.

 

Sin duda, el caso más llamativo también tuvo a YSL como protagonista y perdedor, el famoso “litigio sobre las suelas rojas” en el que el diseñador de calzado Christian Loboutin salió airoso en su reclamación de exclusividad del color con que adorna los reinventados zapatos de Cenicienta, a pesar de que los tribunales autorizaron a Saint Laurent a comercializar zapatos con suela roja, pero reconociendo al cien por cien el registro de la marca que desde 1992 viene explotando Louboutin.

 

Ni que decir tiene que ambas firmas se dejaron importantes sumas de dinero en este pleito, lo cual al consumidor de a pie le debe resultar una frivolidad, aunque muchas veces yo me planteo si en realidad todo esto es una estrategia de marketing como otra cualquiera……ahí lo dejo.

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