Le informamos que en esta Web utilizamos cookies propias y de terceros para recabar información sobre su uso, mejorar nuestros servicios y, en su caso, mostrar publicidad mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Puede aceptar expresamente su uso pulsando el botón de “ACEPTAR” o bien configurarlas y seleccionar las cookies que desea aceptar o rechazar en los ajustes. Asimismo, puede obtener más información sobre nuestra política de cookies aquí.

 

 

Este sitio web utiliza cookies para proporcionar una mejor experiencia de usuario. Usted puede ajustar sus preferencias o retirar su consentimiento a determinadas Cookies en cualquier momento. Nosotros tratamos los datos personales obtenidos a través del uso de Cookies (como por ejemplo cookies propias o de terceros) para las finalidades descritas en el Aviso de Privacidad y en la Política de Cookies disponibles en nuestra página web. Para consentir el uso de Cookies y acceder a la página web, pulse “Acepto”.

Líder en información económica del negocio de la moda

30 Jul 202102:00

Reinventar la última milla: insostenible para empresas, insatisfactorio para consumidores

Según un estudio de Capgemini, tres de cada cuatro consumidores incrementaría el gasto en compras y probaría nuevos productos con un servicio de entrega satisfactorio, pero sólo el 1% pagaría el coste completo del reparto.
07 Feb 2019 — 04:45
Silvia Riera
Compartir
Me interesa

 

 

Reinventar la última milla: insostenible para empresas, insatisfactorio para consumidores

 

La última milla, aún por definir. Las entregas a domicilio del ecommerce son aún el reto de la distribución y la logística: tres de cada cuatro consumidores incrementaría el gasto en compras y probaría nuevos productos con un servicio de entrega satisfactorio, pero sólo el 1% pagaría el coste completo del reparto, según un estudio de Capgemini. La última milla continúa sin ser rentable para las empresas y es insatisfactoria para los consumidores.

 

El 97% de las empresas considera que los modelos actuales de reparto de última milla no son sostenibles si se implantan a gran escala geográfica, según el informe El reto de las entregas de última milla, que Capgemini realizó encuestando a cerca de 3.000 consumidores y a 500 directivos de retail y gran consumo de todo el mundo.

 

El estudio concluye que, por ahora, la única manera de hacer rentable estas entregas es a través de la automatización de la logística urbana. En la actualidad, el almacenamiento y la clasificación de productos suponen un tercio de los costes de la cadena logística. El 89% de las empresas está invirtiendo en ello para agilizar la preparación de pedidos y las entregas.

 

 

Un servicio de reparto rápido y eficaz incrementaría el gasto del cliente y su fidelidad a la marca. El 74% de los consumidores que aseguran estar satisfechos con una marca espera incrementar el gasto que realiza en ellas; el 82% comparte sus experiencias con aquella firma con amigos y familiares, y el 53% asegura estar dispuesto a pagar una cuota periódica para un buen servicio de reparto.

 

Un 55% de los consumidores asegura que un servicio de entregas en dos horas afianzaría su fidelidad a la marca. No obstante, menos de un 20% de las empresas ofrecen este servicio. El 59% de las compañías tienen plazos de entrega superiores aún a tres días.

 

Por otro lado, el informe desvela que el 65% de los consumidores utilizan servicios de reparto alternativos, como Google Express, Instacart u Ocado. En general, los consumidores no están satisfechos con el servicio actual de reparto: el 59% afirma que es por su precio elevado; el 47%, por la imposibilidad de recibir los productos el mismo día, y el 45% por retrasos en las entregas.

 

 

 

 

Casi la mitad de los encuestados afirmó que dejaría de comprar en su tienda habitual si está insatisfecho con el servicio de entrega. El 45% de los que aseguró que continuarían comprando también subrayó que reduciría su gasto.

 

En la actualidad, las empresas cargan el 80% del coste total de envío. No obstante, las prioridades en última milla entre empresas y consumidores difieren: mientras los primeros han puesto el foco en entregas inmediatas, los segundos estarían dispuestos a esperar si pueden elegir la entrega en una franja horaria determinada.

 

Por otro lado, los consumidores también están abiertos a probar opciones de envío crowdsourcing y, a cambio de un incentivo, estarían dispuestos a entregar productos a sus vecinos. Al 64% de los consumidores le resulta indiferente que la entrega la realice un dependiente de una tienda, un particular o una empresa externa de mensajería.

Publicidad
Comentar
Compartir
...