Le informamos que en esta Web utilizamos cookies propias y de terceros para recabar información sobre su uso, mejorar nuestros servicios y, en su caso, mostrar publicidad mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Puede aceptar expresamente su uso pulsando el botón de “ACEPTAR” o bien configurarlas y seleccionar las cookies que desea aceptar o rechazar en los ajustes. Asimismo, puede obtener más información sobre nuestra política de cookies aquí.

 

 

Este sitio web utiliza cookies para proporcionar una mejor experiencia de usuario. Usted puede ajustar sus preferencias o retirar su consentimiento a determinadas Cookies en cualquier momento. Nosotros tratamos los datos personales obtenidos a través del uso de Cookies (como por ejemplo cookies propias o de terceros) para las finalidades descritas en el Aviso de Privacidad y en la Política de Cookies disponibles en nuestra página web. Para consentir el uso de Cookies y acceder a la página web, pulse “Acepto”.

Líder en información económica del negocio de la moda

28 Nov 202014:43

Dior abre la Alta Costura en paños menores

07 Jul 2009 — 00:00
Compartir
Me interesa
Podría leerse como que la crisis nos ha dejado en bragas, pero la intención de John Galliano en la colección de alta costura otoño-invierno 2009-10 para Christian Dior, con la que ayer abrió la pasarela de París, es hablar de lo que sucede entre bambalinas, cuando las modelos se cambian corriendo entre pase y pase.La colección se llama Fever in the cabine y se inspira en imágenes de los años 50 tomadas por el mismo Christian Dior para inmortalizar el caos que se vivía en el backstage. Así que este desfile repleto de sujetadores, bragas, ligueros y corsés no hace referencia a recortes en el presupuesto, sino al universo escondido, secreto e íntimo que vivió la casa Dior en aquellos años de esplendor de la alta costura.Precisamente, el desfile se ha celebrado en chez Dior, en la avenida Montaigne, como antaño, y ha sido un cuidado homenaje al maestro y a la silueta que lo inmortalizó. Galliano pone en escena la corsetería que ayudó a modelar las formas, como el ajustado corsé que dibujaba la cintura de avispa, y una revisión y actualización de prendas míticas, como la chaqueta Bar, con la que ha abierto el desfile, o la falda tulipán. Todo ello, eso sí, con la teatralidad propia del diseñador gibraltareño y en una paleta de color ácida e intensa.El desfile no ha quedado exento de polémica, sobre todo por la decisión de celebrarlo en muy petit comité en los salones de la casa Dior, lejos de sus habituales puestas en escena realmente espectaculares. El mismo presidente de la Federación Francesa de la Costura, Didier Grumbach, tuvo que salir en defensa de Dior y explicar que no se trata de una cuestión presupuestaria. Es de la opinión de que, en plena crisis económica, una exaltación del lujo sería mal recibida. Desde Dior no se ha querido hacer ningún comentario al respecto.Hoy es el turno de Christian Lacroix, uno de los desfiles más esperados y del que poco a poco se van sabiendo detalles, como que sólo dará entrada a 280 invitados en el Museo de las Artes Decorativas y que presentará una colección con la mitad de los modelos habituales. Junto a él, Giorgio Armani, Chanel y Givenchy.
Publicidad
Comentar
Compartir
...