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07 Dic 202101:28

La histórica Sybilla busca una nueva vida ‘in extremis’: sale al mercado en plena liquidación

La sociedad Programas Exteriores ha empezado a tantear posibles compradores y ha recibido interés por parte de inversores. Sin embargo, todavía no hay una propuesta en firme encima de la mesa.

27 Sep 2019 — 05:00
S. Riera
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Sybilla sale al mercado en la fase inicial de la liquidación

 

 

Sybilla busca su continuidad en el último minuto. La empresa propietaria de la firma, Programas Exteriores, inicia el proceso de liquidación y pone en venta su unidad productiva. La sociedad, tutelada por el administrador concursal, ya ha recibido el interés por parte de inversores antes incluso de su salida formal al mercado. Sin embargo, todavía no hay una propuesta en firme encima de la mesa.

 

El principal activo de la sociedad son sus tres marcas: Sybilla, Sybilla Sorondo y Jocomomola. La sociedad encaró ya su reestructuración a finales del año pasado, rescindiendo los contratos a la mayor parte de su plantilla y quedándose sólo con un trabajador.

 

Por otro lado, la empresa también es propietaria del negocio de licencias en Japón, que ha sido el motor de la compañía durante años. Los demás activos consisten en patrones y existencias, según han explicado fuentes cercanas a la empresa a Modaes.es. El importe por el que se ha valorado la unidad productiva no ha trascendido. De esta valoración se ha encargado una agencia independiente.

 

 

 

 

La sociedad se encuentra ahora en el inicio de su proceso de liquidación. La empresa ha presentado recientemente el plan de liquidación y ahora está pendiente de su aprobación. Dentro de este plan se incluye la venta de los activos y, una vez se obtenga el visto bueno por parte de los acreedores, se activará de manera formal.

 

Se espera poder vender la unidad productiva de la compañía en esta primera fase del proceso de liquidación. En el caso de no encontrarse un inversor, el siguiente paso consistiría en vender las marcas y el archivo histórico de prendas por separado y, si aún así, la operación no prosperase, se procedería a la subasta de lotes.

 

Sybilla encaró la liquidación a principios de este año ante la imposibilidad de hacer frente a los elevados costes de la empresa y la dificultad por cumplir los tiempos del plan de viabilidad que firmó con los acreedores para salir del anterior concurso en 2014.

 

Sybilla encaró la liquidación a principios de 2019, cinco años después de su regreso

 

Con la caída de Sybilla se puso fin a toda una etapa del diseño de moda en España. La diseñadora sobresalió en una primera oleada de diseñadores españoles de moda que llegaron a atraer la atención internacional, como Antonio Miró, Agatha Ruiz de la Prada, Jesús del Pozo, Adolfo Domínguez o Roberto Verino.

Después de un periodo largo de silencio, la creativa decidió regresar tras haber puesto en marcha un proyecto de tejidos sostenibles en colaboración con iniciativas sociales en países asiáticos. Pero el regreso supuso cerrar el concurso de acreedores que tenía en marcha desde 2009 la sociedad Programas Exteriores, propietaria de las marcas Sybilla y de Jocomomola, y en la que habían estado como socios Martín Varsavsky y Miguel Salís, los fundadores de Jazztel.

Para su segunda etapa, la diseñadora hizo borrón y cuenta nueva. Sybilla echó a andar de nuevo en 2014 con una inversión de 2,5 millones de euros. Un año después, la diseñadora recibió el Premio Nacional de la Moda.

La diseñadora culpó en su día la falta de financiación al colapso de su negocio. El proyecto arrancó con una estructura de costes muy elevada y con el compromiso de hacer frente a los pagos de la deuda del concurso. Las ventas, pese a su tendencia alcista, no compensaron los gastos a los que la empresa tenía que hacer frente.

Se inició entonces la búsqueda de un socio inversor con miras a tener pulmón para mantener el crecimiento. Y, a pesar de haber estado cerca de cerrar varios acuerdos, ninguna operación terminó de cuajar. Hace un año, la empresa estuvo a punto de firmar con un fondo de capital riesgo que, finalmente, dio un paso atrás.

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