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Líder en información económica del negocio de la moda

06 Jul 202019:27

El rol del 'brand ambassador'

Realmente, ¿qué hay detrás de este término anglosajón? Ya que estamos mal acostumbrados a asociarlo con una celebritie o personaje famoso prescriptor de una firma o marca de moda y lujo.

 

Como profesional no me convence que las grandes sigan haciendo uso de esta formar para generar impacto y visibilidad de marca vaciando de contenido las verdaderas funciones de un autentico embajador de marca.

 

Ni ha sido ni es fácil para una empresa gestionar su firma o marcas pero en nuestro sector, más que en otros, la orientación hacia el marketing de las mismas, es claro.

 

El problema real es descubrir cómo y qué hacer para competir en el mercado, posicionarnos en el top ten del consumidor  y transmitir experiencia de marca en una situación económica como la actual.

 

Transmitir experiencia de marca implica que el brand ambassador opere y esté orientado para tomar decisiones y acciones comunicativas adecuadas puesto que esa es su auténtica responsabilidad y no una mera cara bonita de cara a nuestros stakeholders.

 

Es decir, en un plano profesional el brand ambassador es el agente utilizado para analizar cómo interactúa el consumidor con sus productos, servicio, canales de venta y predecir futuros comportamientos del mercado para la firma.

 

Por si no fuera esto suficientemente complejo, el embajador de marca  tiene unas problemáticas vitales que entender como son: la medición del  retorno de inversión en las acciones de marketing de la firma, su viabilidad económica y precisar con eficacia las interacciones con el consumidor, por medio de herramientas cuantitativas  e inteligencia competitiva.

 

Para poder hacer todo esto tiene que tener unos objetivos concretos marcados desde la dirección de marketing y la máxima autoridad corporativa.

 

Quiero destacar que toda la información captada y analizada por éste permitirá enfocar o reenfocar la inversión en aquellos medios, herramientas o plataformas más impactantes para la firma.

 

Redistribuir esa inversión en  el marketing mix se hace más efectivo de cara al control de gastos y a la optimización de ventas, sus procesos y la visibilidad positiva de la firma.

 

En síntesis, ayuda a gestionar el presupuesto de forma óptima y que permita comprender que no es necesario dilapidar la totalidad del mismo por una redistribución equitativa y acorde con la situación financiera de la firma.

 

El profesional debe o tiene que ser intuitivo, con imaginación y enfoque visionario ya que analiza también la imagen corporativa, de la marca y de todos actos de comunicación y marketing. Tiene que conectar la marca con sus públicos y que sus productos generen una necesidad emocional sobre éstos.

 

El brand ambassador sabe que las marcas, su marca, tienen un compromiso real con un cliente  cada vez más infiel sobre la base de unas acciones comunicacionales coherentes.

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