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30 Nov 202003:18

La resurrección de Nylstar salpica a HIG

Los antiguos terrenos de Sony en Barcelona, que el dueño de Praedium, Alfonso Cirera, vendió para impulsar Nylstar y Montefibre, garantizaban el préstamo otorgado por Grace Bay, fondo vinculado a Bayside Capital.

26 Mar 2018 — 04:55
S. Riera / P. Riaño
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La resurrección de Nylstar salpica a HIG

 

La salvación de Nylstar y de Montefibre salpica a terceros. El capital con el que se reactivaron las dos factorías de hilatura procedió de la venta de unos activos inmobiliarios de los que no podía disponer en virtud del préstamo, cuyo vencimiento estaba previsto para mayo 2018, con Grace Bay, fondo vinculado a Bayside Capital (propiedad de HIG Capital). El caso está en los tribunales.

 

El grupo inversor Praedium, propietario de ambas empresas, vendió los antiguos terrenos de Sony en Barcelona a la inmobiliaria británica Sergro por 36 millones de euros en 2016. Desde entonces, la empresa ha invertido once millones de euros en Nylstar y otros trece millones de euros en Montefibre.

 

La venta de aquel activo logístico fue la tabla de salvación para dos históricas del textil en España. En octubre de 2016, cuando se ejecutó la compraventa, Nylstar volvía a estar al borde del precipicio, con un expediente de regulación temporal de empleo (erte) sobre toda la plantilla, mientras en Miranda de Ebro (Burgos), Montefibre estaba inmersa en un nuevo erte después de tres años parada.

 

 

 

 

Especializada en inversión en deuda y con sede en Luxemburgo, Bayside Capital amplió la financiación a Praedium, propiedad del empresario Alfonso Cirera, a través de un préstamo de 12,4 millones de euros, según han explicado fuentes del sector a Modaes.es. La garantía principal de aquella deuda era el almacén logístico que Sony tenía alquilado.

 

El acuerdo con Bayside Capital exigía que se le informara si había interés por vender el activo que sería de aval y, en caso de cerrarse algún pacto para su compraventa, debía saldarse la deuda. Sin embargo, a Bayside Capital se le informó después de haber ejecutado la transacción y, por el momento, la deuda sigue sin saldar.

 

El grupo inversor propiedad de HIG ha tomado acciones legales ante la justicia española y luxemburguesa. Los tribunales de España ya han aplicado medidas cautelares al respecto y han bloqueado dos activos inmobiliarios de Praedium. Cirera, por su parte, también ha denunciado a Bayside Capital ante un juzgado de Barcelona, pidiendo la nulidad del crédito y reconocimiento de usura. Pese a ello, Praedium ha negado tener un préstamo con Bayside Capital y ha negado también que los terrenos de la antigua Sony fueran garantía.

 

 

Nueva etapa de Nylstar y Montefibre

A finales de 2016 hubo un punto de inflexión en la deriva de Nylstar y Montefibre. La primera de ellas, con sede en Blanes (Girona) y en manos de Praedium, reactivó entonces su producción después de ocho meses de parón. La fábrica de hilo de nylon inició entonces la fabricación a medio gas y, desde entonces, ha ido incorporando nuevas líneas de producción.

 

El pasado septiembre, Nylstar puso ya fin a casi dos años de reestructuración y presentó ante representantes del Ayuntamiento de Blanes, de la Generalitat de Catalunya y agentes sindicales un nuevo proyecto industrial.

 

En el caso de Montefibre, Praedium lleva invertidos trece millones de euros destinados a la recapitalización de la empresa y la reactivación de su producción. La fábrica de hilo acrílico retomó su actividad en marzo de 2017. Desde entonces, la empresa ha ido engrosando su plantilla, compuesta en la actualidad por 160 trabajadores.

 

Las expectativas para Montefibre pasan por elevar su facturación en 2018 hasta cien millones de euros. Para 2017, la empresa esperaba situar su cifra de negocio en cuarenta millones de euros.

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