Le informamos que en esta Web utilizamos cookies propias y de terceros para recabar información sobre su uso, mejorar nuestros servicios y, en su caso, mostrar publicidad mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Puede aceptar expresamente su uso pulsando el botón de “ACEPTAR” o bien configurarlas y seleccionar las cookies que desea aceptar o rechazar en los ajustes. Asimismo, puede obtener más información sobre nuestra política de cookies aquí.

 

 

Este sitio web utiliza cookies para proporcionar una mejor experiencia de usuario. Usted puede ajustar sus preferencias o retirar su consentimiento a determinadas Cookies en cualquier momento. Nosotros tratamos los datos personales obtenidos a través del uso de Cookies (como por ejemplo cookies propias o de terceros) para las finalidades descritas en el Aviso de Privacidad y en la Política de Cookies disponibles en nuestra página web. Para consentir el uso de Cookies y acceder a la página web, pulse “Acepto”.

Líder en información económica del negocio de la moda

20 Abr 202114:31

Cae otro de los grandes de Calais: Noyon entra en concurso tras adquirir Central Encajera

A finales de 2015, la compañía compró la española Central Encajera, una histórica del encaje en el país, cuyos orígenes se remontan a 1919.

19 Sep 2016 — 19:01
Modaes
Compartir
Me interesa

 

Cae otro de los grandes del encaje en Calais (Francia). Ahora ha sido Noyon, uno de los tres grandes grupos de fabricantes franceses de encaje en presentar concurso de acreedores. La compañía, con 240 trabajadores, ha empezado a trabajar en un plan social para reestructurar la plantilla.

 

La empresa, que sigue en manos de la familia Noyon, asegura que no puede hacer frente a los costes estructurales tras el descenso de las ventas en el último ejercicio, en el que se pasó de facturar 18,3 millones de euros en 2014 a 15,5 millones de euros en 2015. La compañía está pilotada por Oliver Noyon, representante de la tercera generación de la familia fundadora.

 

Noyon ya estuvo en los juzgados en 2008 por el impacto de la crisis, que abandonó en 2010 después de que el tribunal diera el visto bueno a su plan de viabilidad. A finales de 2015, la compañía compró la española Central Encajera, una histórica del encaje en el país, cuyos orígenes se remontan a 1919.

 

El clúster europeo del encaje está en crisis. En lo que va de año se han producido varias operaciones para concentrar una industria que sufre las consecuencias de la pérdida de protagonismo de la alta costura en la moda. En la primera mitad de 2016, el grupo textil chino Hangzhou Yongshen se hizo con Desseilles, en concurso de acreedores.

 

Sophie Hallette, otro de los grandes fabricantes de encaje de la región de Calais, se hizo poco tiempo después con el control de su competidor local Codentel, también en situación concursal y Dentelles MC. Antes de llevar a cabo estas adquisiciones, Chanel entró en el capital de Sophie Hallette para reforzar su estructura financiera.

Publicidad
Comentar
Compartir
...