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27 Oct 202121:06

Nueva legislación ‘verde’: el verdadero sí o sí de la sostenibilidad en moda

Freno a la incineración de prendas, obligación de recoger y reciclar y el concepto de responsabilidad ampliada del productor serán los impulsores más poderosos de la transformación del sector.

28 Jun 2021 — 04:52
C. D. A.
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Nueva legislación ‘verde’: el verdadero sí o sí de la sostenibilidad en moda

 

 

Pocos asuntos en el negocio de la moda han despertado un mayor consenso que la sostenibilidad. En los últimos años, grandes y pequeños, lujo y gran distribución, han incluido en sus discursos públicos expresiones como minimizar el impacto o avanzar en circularidad y han puesto nombre y apellidos a las materias primas y sus proveedores.

Pero, ¿cómo se define la sostenibilidad? ¿En qué fase está la moda en esta transformación? ¿Cuáles son los impulsores y los frenos para encarar el cambio? En este Insight Sostenibilidad: claves de la gran transformación, patrocinado por Ecolife by Belda Lloréns, repasamos todas las claves del gran fenómeno de la moda.


 

 

 

Si Al Gore hubiera llegado a la presidencia de Estados Unidos en el año 2000, cuando perdió contra George W. Bush pese a haber ganado el apoyo popular con casi medio millón más de votos que su contrincante, el mundo sería hoy probablemente muy diferente. Pero Bush fue quien llegó a la Casa Blanca (y Donald Trump ocho años después de que terminara su mandato) y con ellos el país más poderoso del mundo decidió no abordar el reto de la sostenibilidad. Y el liderazgo quedó en manos de la vieja Europa.

 

La exministra Isabel García Tejerina, senior advisor de EY, junto a los socios de la firma Alberto Andreu y Alberto Castilla, señala en un artículo del pasado abril que hay “cierto consenso” en que Europa ha perdido la batalla de la digitalización frente a Estados Unidos y China. Por el contrario, prosiguen, “sí existe la percepción de que Europa podría liderar la transformación hacia un modelo económico sostenible basado en la lucha contra el cambio climático”.

 

La financiación es una de las dos bases que ha puesto la Unión Europea en este proceso: el 30% del Marco Financiero Plurianual para el periodo 2021-2027 se destinará a la transición ecológica, mientras que el mecanismo de recuperación y resiliencia de NextGeneration UE obliga a los estados miembro a destinar a la transición ecológica el 37% de sus inversiones.

 

El segundo eje es la legislación verde, que lleva años de recorrido. El paquete de medidas legislativas introducidas por la UE afectará de lleno a la moda en los próximos años, hasta el punto de convertirse en uno de los principales drivers de la transición sostenible del sector: quien no lo haya hecho por convicción, deberá ser más sostenible por obligación.

 

 

 

 

Inicialmente, la Ley de Residuos prohibirá la destrucción de excedentes no vendidos. La norma, que la semana pasada superó en el Congreso una enmienda a la totalidad por parte de Vox, pretende prohibir a partir de este mismo año la destrucción de productos no vendidos de textiles, juguetes y aparatos electrónicos, entre otros.

 

En 2022, la ley de residuos obligará a recoger los residuos posconsumo, ya sea con un punto de recogida en tienda o por vías alternativas. El siguiente paso obligará a las compañías a establecer objetivos de reutilización y reciclado.

 

La nueva normativa también pretende avanzar en el uso de plásticos de un solo uso. La ley restringe la introducción en el mercado de estos plásticos y establece un impuesto sobre los envases de plástico no reutilizables para avanzar en la prevención de sus residuos. “A partir del 1 de enero de 2023 -señaló el Gobierno al presentar la ley-, queda prohibida su distribución gratuita, debiéndose cobrar un precio por cada uno de los productos de plástico que se entregue al consumidor, diferenciándolo en el ticket de venta”.

 

La nueva legislación que emana de dos directivas europeas de 2018 y 2019, sobre residuos y reducción del impacto de determinados productos de plástico en el medio ambiente, introducirá otro concepto, el de responsabilidad ampliada del productor (RAP), que en síntesis pretende responsabilizar al fabricante del producto hasta el final de su vida.

 

 

 

 

Según detalla la Asociación de Investigación de la Industria Textil (Aitex), la RAP es un concepto acuñado dentro de la política de la Unión Europea que se resume con el principio de quien contamina paga. A partir del 1 de enero de 2025, las empresas de moda deberán realizar una recogida separada de sus productos, establecer unos objetivos específicos de reutilización y reciclaje textil. “Esto supondrá un impacto para toda la cadena de valor pues será necesario que las empresas empiecen a diseñar y preparar sus productos para contener material reciclado y para permitir su reciclaje”, apunta Aitex.

 

“La consideración del sector textil como sector prioritario para la adopción de las iniciativas regulatorias provenientes del Green Deal, así como una mayor concienciación del consumidor en sus decisiones de compra, han acelerado la necesidad de coordinar a los diferentes agentes para la búsqueda de soluciones conjuntas que ayuden al sector en avanzar hacia modelos más sostenibles”, explica Cecilia Dall Acqua, senior manager de Deloitte especializada en sostenibilidad.

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