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27 Oct 202106:29

Mulaya, el fenómeno chino del ‘low cost’ supera la barrera de las 20 tiendas en España

Sus proveedores están en Prato (Italia), está liderada por empresarios chinos y quiere...
03 Mar 2014 — 04:50
Custodio Pareja
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Sus proveedores están en Prato (Italia), está liderada por empresarios chinos y quiere alejarse de la imagen de bazar. Mulaya, uno de los últimos fenómenos de la moda de bajo coste en España, cumplirá en 2015 sus primeros diez años en el mercado español. La compañía, dirigida por la empresaria Lisa Bao, acaba de superar la barrera de las veinte tiendas en el país y profesionaliza su gestión con la incorporación de profesionales españoles a su cúpula directiva.

 

Mulaya abrió las puertas de su primer establecimiento en 2005 en Madrid, en la calle Trafalgar. “Entonces España se encontraba en pleno boom de los bazares chinos –explica Javier García, director de expansión de Mulaya-; Lisa Bao llegó al país con otra idea, la de montar tiendas con un concepto y competir con cadenas de moda joven”.

 

La oferta de Mulaya, que por aquel entonces era abundante y sin un orden establecido en las tiendas, llamó la atención de un gran número de consumidores que buscaban moda de tendencia a precios competitivos. El siguiente paso que dio la compañía fue trasladar su establecimiento a un lugar más céntrico. “Siguiendo el objetivo que perseguía Lisa Bao de crear una cadena, nos trasladamos al número 43 de la calle San Bernardo, a un punto de venta que continúa abierto y se ha convertido en una de las tiendas de referencia de la marca en Madrid”, añade.

 

Lisa Bao, la empresaria detrás del ‘Zara’ chino

Lisa Bao creó su propia empresa de moda de la mano de su marido Quinghua He y su hermana Eva Bao. La compañía ha crecido en los últimos años de la mano de socios franquiciados, todos de la comunidad de los Bao, es decir, una decena de familiares y parientes de los socios fundadores.

 

Los que la conocen hablan de ella como una persona introvertida, que no quiere aparecer en ningún acto público. “Si te haces famosa, van a por ti”, es una de las pocas declaraciones que ha hecho a la prensa. “Lisa siempre ha tenido a Zara como ejemplo a seguir –explica García, que también se ha convertido en el portavoz de la enseña- le encantan todas las cadenas del grupo, pero siempre se fija en Zara cuando tiene que dar un paso a nivel empresarial”.

 

Bao se está rodeando de un equipo de profesionales españoles para construir su empresa. Mulaya es el resultado de la mezcla del modelo español de distribución de prendas low cost con la capacidad empresarial y de producción a precios bajos de los chinos.

 

La cadena se bautizó con el nombre de Mulaya. “Mucha gente piensa que la ‘L’ de la palaba Mulaya es porque los chinos no saben pronunciar la ‘R’ y al querer decir muralla y no pronunciarla dicen Mulaya, y eso no es así –explican desde la empresa- la razón del nombre viene de la película Mulán de Disney, en la que una chica con valor hace honor a su familia”.

 

En 2012, y con el sector preguntándose quién era Mulaya y cuáles eran sus objetivos en el mercado español, la compañía dio un giro a su estrategia y fichó a Javier García, procedente del sector inmobiliario y de la exportación, para que se encargará de la futura expansión de la cadena y de mantener una relación estrecha con diversos actores del sector. “Uno de los objetivos que me marcaron nada más empezar fue que consiguiera borrar de la mente de los consumidores la imagen de Mulaya como un bazar chino”, añade García.

 

Ahora, la compañía ya cuenta con 24 establecimientos en Madrid, Valencia, Barcelona y Ciudad Real, y señala entre sus principales competidores a cadenas como la española Shana, liderada por el empresario Julián Imaz, o a Okeysi, otra cadena de moda joven femenina liderada por empresarios chinos.

 

Nuevos retos para Mulaya

El pasado 2013 fue el año en el que Mulaya decidió dar un giro a la compañía y españolizarla un poco más. El primer paso fue cambiar totalmente su imagen corporativa en la Red, dotando a la cadena de tienda online y llevando a cabo un lavado de cara de sus tiendas. “Ahora la ropa está ordenada, y todo sigue una armonía, con un mobiliario acorde con el tipo de tienda que queremos abrir en los próximos años”, explican desde la empresa.

 

Mulaya tiene en la actualidad una plantilla formada por 150 empleados y este año comenzarán a contratar a dependientas españolas, un puesto que antes estaba ocupado únicamente por mujeres de procedencia china. Además, Mulaya ya se ha enfrentado a su primera reestructuración en el mercado español: “este año hemos cerrado dos tiendas que no eran rentables y hemos renegociado el alquiler de algunos establecimientos”.

 

En 2014, la empresa también dará un nuevo paso en su estrategia de crecimiento y se instalará en centros comerciales de Madrid. “Estamos en negociaciones con complejos comerciales como el de Xanadú, Parque Sur y La Gavia”, explica García. “Depende de la dirección de la empresa, pero yo he marcado una hoja de ruta para que Mulaya abra sus primeras tiendas en Sevilla, País Vasco, Zaragoza, y nuevos establecimientos en Barcelona, en centros comerciales”.

 

La compañía, que en los últimos años se ha visto obligada a ajustar sus precios al alza, así como su calidad, fabrica un 70% de su producción en mercados como Italia y Francia, mientras que el 30% restante se produce en China. “Ahora hemos apostado también por España para fabricar y hemos cerrado nuestros primeros acuerdos con talleres españoles –explica García-; aún no sabemos cómo evolucionará, pero nuestra intención es producir una parte de nuestra colección en España”

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