Empresa

La moda nupcial masculina de Carlo Pignatelli toma el control de su negocio en España

S. Riera

12 ene 2016 - 04:47

Carlo Pignatelli reorienta su estrategia en España. La compañía italiana, especializada en trajes de ceremonia para hombre, cierra su tienda en Barcelona. La empresa, que mantiene un establecimiento en Córdoba, ha tomado también el control de su negocio en el país, que hasta ahora gestionaba el distribuidor local Etiqueta Italiana, según han explicado fuentes de la empresa a Modaes.es.

 

Fundada en 1980 en Turín por el diseñador homónimo, Carlo Pignatelli fue una de las primeras marcas de moda masculina en introducir los conceptos propios de las casas de alta costura. La compañía, con una cifra de negocio de alrededor de 28 millones de euros, registró un fuerte crecimiento en la década de los noventa e inicios del 2000, con la suma de nuevas líneas para mujer y niños y con la entrada en nuevos mercados.

 

En Italia, la compañía cuenta con tres tiendas propias: su flagship store en Turín y otros dos establecimientos en Milán y Florencia. España es uno de los principales mercados europeos de la empresa y el único país, junto con Italia, en el que la marca cuenta todavía con establecimientos monomarca propios.

 

Ahora, Carlo Pignatelli retoma las riendas de su negocio en el mercado español, cuya expansión gestionará desde sus oficinas centrales. La empresa ha explicado que, para España, han iniciado una nueva estrategia de márketing y de comunicación, con una nueva red de ventas.

 

Tras echar el cierre en la tienda de Barcelona, Carlo Pignatelli reducirá su presencia en el mercado español al punto de venta de Córdoba, de gestión propia, y al que tiene en Valencia, en régimen de franquicia. Por otro lado, la empresa continuará operando en el país a través del canal multimarca, donde la firma está presente en una treintena de establecimientos.

 

Carlo Pignatelli empezó a operar en España en 1995 de la mano de su socio en el país Etiqueta Italiana, a través del cual llegó a tener en el país otros establecimientos en Madrid, Alicante y Gandía, hoy ya cerrados. La última apertura que la empresa llevó a cabo en el mercado español fue precisamente la de la capital madrileña, en la calle Núñez de Balboa, en pleno barrio de Salamanca.

 

Etiqueta Italiana, por su parte, tiene sus oficinas de Barcelona cerradas. La empresa concluyó el ejercicio 2013 (finalizado en septiembre de 2014) con un desplome del 84,3% en su cifra de negocio. La compañía, con sede en Barcelona y dirigida por Alberto Guida, facturó en 2013 un total de 448.448 euros frente a 2,9 millones de euros del año anterior, según los últimos datos disponibles en el Registro Mercantil. La empresa acentuó entonces sus pérdidas, que pasaron de 1,9 millones de euros en 2012 a 2,3 millones en 2013.