Le informamos que en esta Web utilizamos cookies propias y de terceros para recabar información sobre su uso, mejorar nuestros servicios y, en su caso, mostrar publicidad mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Puede aceptar expresamente su uso pulsando el botón de “ACEPTAR” o bien configurarlas y seleccionar las cookies que desea aceptar o rechazar en los ajustes. Asimismo, puede obtener más información sobre nuestra política de cookies aquí.

 

 

Este sitio web utiliza cookies para proporcionar una mejor experiencia de usuario. Usted puede ajustar sus preferencias o retirar su consentimiento a determinadas Cookies en cualquier momento. Nosotros tratamos los datos personales obtenidos a través del uso de Cookies (como por ejemplo cookies propias o de terceros) para las finalidades descritas en el Aviso de Privacidad y en la Política de Cookies disponibles en nuestra página web. Para consentir el uso de Cookies y acceder a la página web, pulse “Acepto”.

Líder en información económica del negocio de la moda

30 Oct 202008:34

Recuperación en K y con A de actitud

Recuperación en K y con A de actitud

 

 

V, W, L o Swoosh de Nike… Hay teorías para todos los gustos sobre cómo evolucionará la economía española e internacional tras la crisis del coronavirus. Nadie tiene la bola de cristal para predecir el futuro, pero sí puedo avanzar que la letra clave será la A.

 

Los datos del sector ofrecidos por Acotex identifican una pérdida del 43% de las ventas en los 7 primeros meses del año. A su vez, los economistas que presagiaban recuperación en W, han pasado a defender una recuperación en K figura que implica que habrá perdedores y ganadores.  ¿cómo deben actuar comité de dirección, managers y empleados para mantener la implicación y una alta productividad elementos fundamentales para estar en la parte alta de la letra K?

 

 Me puse a ello y escribí un listado. Seguidamente me pregunté ¿Y si tuviera que utilizar una letra para representarlo antes de que los economistas utilicen todas ¿Cuál escogería?

De mi listado nace este post. De la revisión del abecedario propongo la letra AA de actitud y A de acciones.

 

Comité de dirección: imprescindible una ACTITUD de humildad que le permita bajarse a muchos directivos del pulpito de sus egos y activar ACCIONES encaminadas a generar un contexto interno donde las personas se sientan partícipes del proyecto y cómodas para explorar, proponer y activar los cambios necesarios.

 

 

 

 

¿Cuántos de nosotros conocemos a directivos que no escuchan. Es más, niegan la importancia de todas aquellas evidencias que no sean coherentes con sus decisiones

 

¿Cuántos son presos de sus ideas y de sus propios egos? Esta actitud genera una desconexión real de los equipos con las decisiones tomadas y con sus consecuencias. El resultado de ello; colaboradores zombis que reducen su productividad y rompen su implicación.

 

No es momento de egos ni de poder. Es el momento de evolucionar la relación jerárquica hacia un modelo donde el directivo involucra a sus equipos en la toma de decisiones y demuestra capacidad para guiar, mentorizar, orientar, impulsar y coordinar sus acciones.

Para ilusionar e involucrar a los managers es necesario se sientan parte activa del proyecto. No hay sitio para la famosa dicotomía entre los “dooers” y los “thinkers”. Todos aportamos, todos hacemos, todo debemos ser parte de la solución.

 

Managers: son la pieza clave de la gestión de los equipos en este entorno de incertidumbre. Si el primer ejecutivo y el comité de dirección tienen el rol de liderar la compañía, construir una propuesta de valor diferencial, transmitirla con convicción para generar confianza y marcar el rumbo para conseguirla, los managers tienen ante si la gran responsabilidad y el reto de comprometer a sus equipos con la compañía y su plan de acción en un entorno de profunda inseguridad en el empleo.

 

Los managers son el vínculo creíble y correa de transmisión natural entre la empresa y los empleados.  Son los que, en momentos como el actual de teletrabajo e incertidumbre, conectan con su ACTITUD al empleado con la compañía y cubren el vacío emocional -de pertenencia- y real - de información- que todo colaborador necesita.

 

 

 

 

Para poder estar a la altura de lo que se precisa el manager debe revisar la  ACTITUD  que irradia y el modelo de relación con su equipo. En este último caso, debe activar ACCIONES con el objetivo de incrementar tanto el número de interacciones con su equipo como la calidad de las mismas.
Como guía las acciones se deben centrar en:

 

- Transmitir con convicción y realismo dónde estamos, porque hacemos lo que hacemos y hacia dónde vamos.


- Dotar de energía positiva y feedback tanto los proyectos que en los que está trabajando su equipo -en términos de vinculación y utilidad para la compañía- como al propio colaborados y su desempeño.


- Interesarse, de una manera honesta y real ,por el bienestar de sus equipos.

    Aquellos que no sean capaces o no quieran hacerlo, estarán alentando en sus colaboradores  pérdida de confianza en el plan de acción de la compañía lo que tendrá dos consecuencias. Primero, una desconexión emocional y casi en paralelo, una bajada importante de productividad. Habrán sido entonces -pasiva o activamente- participes necesarios para que la compañía pertenezca al colectivo de los perdedores.

     

    Colaboradores: deben demostrar una ACTITUD personal diferencial que también tiene la A como protagonista: Autonomía, Autogestión, Autodisciplina y Automotivación. Estas son las actitudes sobre las que se sustenta una alta productividad en su versión teletrabajo en un contexto de incertidumbre.

     

     

     

     

    Ahora bien, no todos están preparados para ello y menos en las organizaciones dónde no se ha fomentado la autonomía y donde la jerarco-dependencia y el micromanagement están presentes. La empresa debe apoyar, con formación y herramientas de autogestión, a sus colaboradores para estas actitudes florezcan. (al final una organización recoge los frutos de lo que su cultura recompensa y valora)

     

    En resumen, los directivos y managers deberán demostrar con su actitudes y acciones capacidad para mantener conectados e involucrados a los empleados, empatía personal para con ellos y capacidad para inyectar positivismo, moral y espíritu ganador en un contexto donde no todo saldrá bien. En paralelo, los colaboradores deberán impulsar el crecimiento personal que el teletrabajo nos impone a todos.

     

    Indudablemente, un esfuerzo importante y diferencial para todos. Por mi parte, y para impulsar a la acción al lector, me permito compartir una frase que siempre me ha servido de referencia personal:  tanto si piensas que puedes conseguir una meta  como si no, posiblemente estés en lo cierto. A por ello! Nuestro sector se merece que tengamos muchos ganadores en esa famosa K.

    ...