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29 Sep 202017:24

Pobres de nosotros, pecadores

Pobres de nosotros, pecadores

 

 

En marzo del año pasado, Bloomberg hizo un titular que envidio, ya que me gustaría haberlo pensado yo. “If Zara is falling to Earth, pity retail’s mere mortals”, decía en referencia a los resultados anuales de Inditex. Algo así como pobres de nosotros si Inditex empieza a flaquear. Pues puede ser que el momento haya llegado.

 

Durante los últimos años, el sector de la moda se ha acostumbrado a justificar las caídas de sus márgenes con factores como, por ejemplo, la subida de los precios del algodón o las políticas de promociones y descuentos, al tiempo que la debilidad de las ventas se ha explicado por las bajas o altas temperaturas según el momento.

 

Nada de todo esto había afectado, hasta ahora, a Inditex. Al menos eso decía en cada comparecencia pública Inditex, representada por su presidente, Pablo Isla. Según ellos mismos explicaban, su internacionalización o diversidad de materias primas le hacían inmune, en apariencia, a este tipo de oscilaciones.

 

 

 

 

Hasta ayer. Inditex hizo referencia a cuestiones climatológicas y de calendario para explicar su evolución en el primer trimestre. Aunque, en conferencia telefónica con los analistas, Isla describió el desempeño en el periodo como “satisfactorio”, Ignacio Fernández, director financiero, fue un poco más allá.

 

“Este trimestre hemos tenido el impacto de dos factores externos: que la Semana Santa cayó pronto y las extremas condiciones meteorológicas en algunos mercados”, afirmó Fernández, además de apuntar a unos “very demanding” comparables, como en otras ocasiones ha señalado Inditex.

 

 

 

 

El grupo gallego baja, así, al terreno de los mortales de la moda, que en mercados como España se han visto duramente afectados por un invierno muy tardío que no facilitó precisamente la venta de abrigos y una primavera tímida que ha dejado llenos los almacenes.

 

Con los resultados del primer trimestre, Inditex demuestra su humanidad, como ya lo hizo a cierre de 2017, cuando admitió que llevaba años preparándose y adaptando su modelo a la nueva situación del mercado. Inditex sufre menos que sus rivales, pero sufre y, quizás, eso sirva de consuelo.

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