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24 Nov 201710:29

Un extraño en el 'front row'

En los últimos días, un extraño se ha paseado por el front row de la pasarela Cibeles. Se trata del rey de Burger King, el personaje que, desde hace unos años, protagoniza los anuncios de la cadena de hamburgueserías. El rey de la comida rápida, con el permiso de Roland McDonald, se paseó por el espacio de la pasarela del brazo de dos azafatas, hasta que una espectacular limusina le vino a recoger rodeado de flashes.

Burger King es una de las marcas que ha patrocinado este año la pasarela madrileña y que, con sus aportaciones, han permitido sufragar más del 25% de sus gastos. Que haya marcas que apuesten por pasarelas como Cibeles, que en esta edición ha contado con un presupuesto de tres millones de euros, tiene muchas cosas buenas.

La más importante es que la apuesta de empresas de otros sectores por la moda y, en particular, por las pasarelas españolas, evita que su financiación sea 100% pública. A menudo, las administraciones españolas caen en dinámicas en las que se mantiene artificialmente a algunas empresas o eventos que, adormecidos con las aportaciones de dinero público, pierden de vista la obligación de competir y la ambición de autofinanciarse. La moda española no puede permitirse esta peligrosa autocomplacencia.

Empresas como Lancia, MAC, Value Retail, Adidas, Movistar, Cruzcampo, L’Oreal, Canon, Sol Melià y Nespresso son algunas de las que han visto en la moda una oportunidad para dar a sus marcas el posicionamiento que buscan. A pesar de ello, todavía queda mucho por recorrer para que, como ocurre con Mercedes-Benz y Nueva York, una marca llegue a dar nombre a una pasarela española. Las marcas, por un lado, deben tener el acierto de apostar por este tipo de eventos y las administraciones, la responsabilidad de ceder, si es necesario, el control de los mismos.

Por el momento, suscribir un contrato de patrocinio en la moda española no es la tarea más fácil, y por ello tiene especial mérito que se den casos como el de Burger King y Cibeles. Sin embargo, es cuestionable la idoneidad de esta marca en particular para la pasarela. ¿Los valores de la comida rápida interesan a la moda española, un país que, además, se caracteriza por una cocina internacional? Seguramente, por el contrario, son los valores la moda los que interesan a una cadena de comida rápida.

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