Le informamos que en esta Web utilizamos cookies propias y de terceros para recabar información sobre su uso, mejorar nuestros servicios y, en su caso, mostrar publicidad mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Puede aceptar expresamente su uso pulsando el botón de “ACEPTAR” o bien configurarlas y seleccionar las cookies que desea aceptar o rechazar en los ajustes. Asimismo, puede obtener más información sobre nuestra política de cookies aquí.

 

 

Este sitio web utiliza cookies para proporcionar una mejor experiencia de usuario. Usted puede ajustar sus preferencias o retirar su consentimiento a determinadas Cookies en cualquier momento. Nosotros tratamos los datos personales obtenidos a través del uso de Cookies (como por ejemplo cookies propias o de terceros) para las finalidades descritas en el Aviso de Privacidad y en la Política de Cookies disponibles en nuestra página web. Para consentir el uso de Cookies y acceder a la página web, pulse “Acepto”.

Líder en información económica del negocio de la moda

29 Sep 202006:16

Punto de inflexión

 

Más de 450 personas asistieron el pasado jueves en Madrid a la primera edición de Innovation Fashion Forum. En el escenario se desmontaron mitos, se invitó a emprender y se debatió sobre el futuro de un sector que todavía se cuestiona cuál es la manera más eficiente de abrazar las nuevas tecnologías.

 

“La moda no innova porque ya le va bien así”, dijo Valeria Domínguez, impulsora de Digital Influencer. “No es posible que el ecommerce sea la nueva frontera para ninguna marca, ni siquiera de lujo, debería ser el presente”, aseguró Mathew Drinkwater, responsable de la agencia de innovación de London College of Fashion. “La omnicanalidad no puede ser la discusión, la clave es la digitalización”, reflexionó Juan José Peso, de Deloitte.

 

Todo el negocio de la moda, de la industria a la distribución, se encuentra ante un punto de inflexión. La adopción de nuevas tecnologías por parte de las compañías del sector no puede quedarse en algo cosmético, como llenar las tiendas de iPads o desarrollar un vestido imposible elaborado con smartphones.

 

Es evidente que todavía hay retos por delante e innovaciones que aún están por llegar, como wearables que se laven o impresoras 3D de uso doméstico, pero la discusión sobre los impactos de la digitalización debe llegar ya a los consejos de administración, porque el cambio no tiene vuelta atrás y está transformando no sólo la cadena de valor, sino también la manera en la que se consume, y tiene un impacto económico y social que no puede ser ignorado.

 

El desafío es grande, pero hay demasiado en juego como para darse el lujo de dejar pasar este tren.

...