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Líder en información económica del negocio de la moda

20 Sep 202006:17

Nada será igual

Nada será igual

 

Durante el último año, de manera recurrente, alguien en la redacción decía: “¡esto es un punto de inflexión!”. Se escuchaba después de entrevistar a un experto en logística o retail, tras una noticia bomba, o al escuchar hablar a nuestros vecinos de Kippel01.

 

La moda, un sector que por definición tiene que reinventarse al menos cada semana, lleva el cambio en su ADN. Pero en Modaes.es estamos convencidos que el cambio al que se enfrenta el sector en las próximas décadas es, efectivamente, una revolución, un punto de inflexión. Tanto que le hemos dedicado el reportaje central de una revista muy especial, la número 25.

 

Los nuevos time to market, la transformación de hábitos consumidor y, sobre todo, la tecnología están acelerando un cambio para el sector como nunca antes desde la revolución industrial. Quienes saldrán como vencedores y quienes como vencidos dependerá de lo que las empresas hagan en los próximos veinte años.

 

El reto está, además, en transformarse en un contexto compejo, marcado por el auge del populismo, la puja por el dominio económico y político, y la amenaza de una nueva recesión. Las empresas tendrán que hacer malabares para aprender a competir en este nuevo escenario al tiempo que se adaptan a su propia revolución.

 

El proceso, dicen los expertos, será “traumático”. Pero también hay motivos para pensar que los tiempos que vienen, aunque distintos, no tienen por qué ser peores. La moda española tiene hoy un papel más importante que nunca en el panorama internacional. Sus empresas están más profesionalizadas que nunca antes, y sus casos de éxito conquistan al capital riesgo. Son compañías acostumbradas, por la naturaleza del sector, a reinventarse cada día, y podrán, creemos, también hacer frente a este nuevo desafío si se lo toman en serio. Algunas quedarán por el camino, pero las que sobrevivan podrán ser las empresas de moda más rápidas, más eficientes y más cercanas a lo que quiere el consumidor de la historia.

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