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29 Sep 202007:00

El multimarca ha muerto

 

Probablemente haya usted comenzado a leer este artículo porque el título le haya llamado la atención. Quizás sea usted de los que ha echado las campanas al vuelo al leer cómo el titular pregonaba el fin del canal tradicional, o sea una marca angustiada por el miedo a que la anunciada muerte del multimarca se haya producido ya. Sea como sea, bienvenido.

 

Hace treinta años, el multimarca copaba más de la mitad de las ventas de moda en España. Era, junto a El Corte Inglés, prácticamente el único canal de distribución en el sector. Un día, a alguien se le ocurrió que, si las empresas se saltaban al intermediario, controlando directamente la distribución, podrían estar más cerca del cliente y potenciar su imagen de marca. Y, de paso, ganar margen.

 

Rápidamente, las cadenas comenzaron a hacerse un hueco, relegando al multimarca a un segundo plano, hasta que pareció evidente que el canal tradicional tenía que desaparecer. Pero nada más lejos.

 

Es cierto que el multimarca estaba sobredimensionado en España, pero eso no significa que deba desaparecer, ni que esté condenado al fracaso, más bien todo lo contrario. El comercio tradicional continúa siendo fundamental para ganar penetración en el mercado y, en un contexto en que el online parece dominarlo todo, es un espacio imprescindible para que las compañías que están empezando entren en contacto con el cliente final y no pierdan de vista la calle.

 

 

 

 

La reestructuración del canal ha sido dura, pero necesaria, porque sólo un comercio multimarca  saneado puede permitirse el lujo de arriesgar, de confiar en nuevos talentos y complementar la oferta de las cadenas con marcas frescas que no tienen su propia red de retail.

 

Con los datos del último informe El comercio textil en cifras de Acotex en la mano, se puede afirmar ya que, tras un profundo proceso de reorganización, España tiene hoy una estructura de distribución de moda moderna, equilibrada y en línea con los niveles europeos. El multimarca ha estabilizado su cuota de mercado en torno al 20%, y el sector, abanderado por compañías como Desigual, Bestseller o Comdipunt, ha vuelto a confiar en él.

 

Los que pensaron que el comercio tradicional tenía que desaparecer comienzan a darse cuenta de que han errado el tiro. La moda española puede presumir hoy de tener algunas de las cadenas de moda más importantes del mundo que conviven con un buen número de comercios tradicionales fuertes que se han convertido en una referencia. El canal puede haber agonizado, sí, pero, por fortuna, está muy lejos de morir. ¡Larga vida al multimarca!

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