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09 Ago 202017:16

Una fábrica muy lejana

Una fábrica muy lejana

 

 

La crisis del Covid-19 ha puesto en evidencia una realidad: China es la fábrica del mundo y en momentos de escasez de material sanitario todos los estados se han dirigido al gigante asiático que es el único con suficiente capacidad de oferta. Se ha hablado que representa la mitad de la producción mundial de estos productos.

 

La inesperada llegada de esta crisis, de ámbito mundial y que afectará de manera intensa al sector de la moda, reabre la necesidad de reflexiones profundas sobre las bases en que se sustenta nuestra actividad, una de ellas es la del sourcing como muy bien señalaba Gabriel Farías en su último post y que, entre las opciones futuras, apuntaba la posibilidad de un proceso de neorrelocalización de la moda en base a la producción de cercanía.

 

Esta misma posibilidad también surgió durante la gran crisis financiera de 2008 aunque con el nombre de reindustrialización. A pesar de ciertas iniciativas y pruebas, la realidad es que dicho fenómeno fue poco destacado y no representó un cambio en las estructuras operativas del sector de la moda.

 

 

 

 

Predominio asiático

Para estimar el modelo actual de sourcing y su evolución en los últimos años hemos tomado como indicador las importaciones de vestuario en España distinguiendo dos orígenes: el de proximidad (Europa+países mediterráneos) y el más alejado, básicamente el asiático.

 

En 2000, el suministro de proximidad representaba el 58% de las importaciones de vestuario en España con el siguiente desglose: Europa (46%) y países mediterráneos (12%).Ese año el peso de Asia era del 38% del total importado. Al estallar la crisis en 2008, las proporciones eran del 51% para el suministro de proximidad y del 48% para el asiático, que experimentó un gran aumento. No olvidemos que China entró en la Organización Mundial de Comercio (OMC) en 2002 y que las limitaciones a los intercambios textiles internacionales (Acuerdo Multifibras) se eliminaron en 2005, cambios  que China aprovechó al máximo. Actualmente, el suministro asiático es preponderante (56%), seguido en importancia por los países mediterráneos (Norte de África y Turquía, principalmente) con un 25%, mientras el papel de los otros socios de la UE ha caído al 19% del total.

En resumen, en los últimos años no han cambiado las tendencias básicas del suministro. Con la crisis se ralentizaron algo los volúmenes importados pero sigue vigente el protagonismo de los países asiáticos.

 

 

 

 

China y algunos más

También ha habido ciertos cambios en la propia Asia. En un principio China protagonizaba un liderazgo en los mercados, que todavía mantiene, pero la evolución económica y social del gigante asiático ha ralentizado su expansión a causa de los aumentos de costes, la mayor dedicación al mercado interior, la competencia internacional, las disputas comerciales con otros países, etc. Así la cifra más alta de entradas de vestuario chino en España, 3.575 millones, alcanzada en 2015 no ha sido todavía superada.

 

Sin embargo, este hecho sería insuficiente para explicar la evolución de la presencia asiática en el mercado español sin tener en cuenta el surgimiento de otras potentes fuentes de aprovisionamiento como Bangladesh, India, Camboya, Pakistán, Vietnam, Myanmar, etc.

La crisis actual cambiará muchas cosas aunque lo importante para las empresas es saber detectar estos cambios y adaptar sus estrategias ante la crisis y la poscrisis.

Con mis mejores deseos de salud y negocio para todos.

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