Uso de cookies Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información sobre nuestra: Política de cookies

Líder en información económica del negocio de la moda

16 Dic 201717:55

“Monsieur Arnault… bon voyage, Hermès”

 

 

Me espera la friolera de más de 12 horas de vuelo…, desgraciadamente Hong Kong no está  “a la vuelta de la esquina”. Me distraigo mirando a mis “compañeros” de viaje. Una joven de rasgos asiáticos rebusca en su “Kelly” (el bolso icono de Hermès) mientras la azafata le ofrece una copa de champagne. A mi izquierda, una madre y su hija se acomodan en sus asientos y la hija coloca con suma delicadeza su bolso Dior en el compartimento junto a su asiento.

 

Curioso, pero en menos de 10 metros cuadrados tengo lo que ha sido la operación corporativa de lo que llevamos de año (…maldita deformación profesional!):

 

…”La Familia Arnault adquiere por €13mil millones el porcentaje minoritario de Christian Dior Holding que no poseía pagando en efectivo más acciones de Hermès y a la vez, LVMH adquiere e integra Christian Dior Couture por €6,5miles de millones.”…

 

Los elementos:

 

-El bolso “Kelly”: Hermès ha sido el objeto de deseo, el “trophy asset”, la compañía que siempre ha querido comprar y que tanto se le ha resistido a la Familia Arnault

 

-El champagne: Era un Moët & Chandon, marca entre otras, propiedad de LVMH.

 

-El bolso “Dior”: Christian Dior Couture es la empresa propietaria de las líneas de alta costura, marroquinería y accesorios de Dior (fragancias y cosméticos pertenece a LVMH).

     

    Curioso pero sí, tengo frente a mí la última operación de “Monsieur Arnault”. Ya han pasado cerca de siete años desde que el empresario del lujo, a través de LVMH, intentara hacerse con la compañía icono del sector, Hermès, empleando estructuras financieras muy poco seductoras para tratarse del sector de lujo…. Años más tarde, las autoridades francesas sancionarían la operación y obligarían a LVMH a deshacerse de las acciones, pasando de esta forma un 8% de Hermès a manos de la Familia Arnault.

     

    Dicho porcentaje la Familia lo ha mantenido como “oro en paño” hasta la fecha. Pero parece que ante la imposibilidad por parte de Monsieur Arnault de seducir a la familia Dumas (accionistas mayoritarios de Hermès) los días como accionista de Hermès han llegado a su fin, y dicho porcentaje será empleado como “moneda de cambio”, más un importante importe en efectivo, para adquirir el porcentaje de Dior que aun no estaba en manos de la Familia Arnault.

     

    Dior, empresa cotizada (a pesar de que la Familia Arnault sea propietaria del 74%), es la compañía a través de la cual la Familia Arnault mantiene de forma indirecta el 41% de LVMH (adicionalmente la Familia es propietaria de forma directa de un 5.8% del capital). Tras la operación, la saga Arnault pasará a hacerse con el 100% de Dior y ésta venderá a LVMH la sociedad Christian Dior Couture.

     

    La operación, a mi entender tiene todo el sentido para LVMH, tanto en términos de estrategia empresarial, como desde un punto de vista de gestión y valoración (un múltiplo de 15,6x EBITDA pagado por Dior Couture creo que está perfectamente justificado).

    Pero lo más interesante de la operación es, sin lugar a dudas, la honrosa forma en la que la Familia Arnault ha salido de su “deseado” Hermès.

     

    Desde la frustrada adquisición por parte de la Familia, Hermès ha incrementado su valor cerca de un 300%, circunstancia que permitirá al Señor Arnault a hacerse con el 100% de Dior ahorrándose la friolera de más de €2.500millones. Un considerable ahorro, pero eso si, a Monsieur Arnault ésta operación le va a dejar un sabor de boca agridulce…

     

    Un trofeo es un trofeo, y Hermès ha sido un hueso duro de roer que finalmente se ha resistido. La Familia Dumas ha sabido defenderse y Monsieur Arnault finalmente ha tenido que recular y desechar la posibilidad de dar caza a su codiciado trofeo…eso si, la forma en la que ha ejecutado la desinversión de Hermès ha sido de lo más glamurosa y elegante, como la verdad, no podía ser de otra forma…

     

    Monsieur Arnault y si ahora lo intentamos con Chanel, o va a ser repetir la historia...

    ...