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Líder en información económica del negocio de la moda

23 Nov 201712:16

¿No es una apuesta arriesgada para el industria del lujo y de la moda el mercado ruso?

Dejar una pregunta tan abierta no busca nada más que fomentar el debate. Es decir, que busco que todo el mundo reflexione sobre si la exportación a mercados emergentes es una obligación, una necesidad o una temeridad.

 

Al margen de que la crisis de Crimea haya abierto un  periodo de incertidumbre económica y geopolítica, es indudable que la industria y la economía española está más atada de lo que cree al potencial económico ruso.

 

Las inversiones de éstos en nuestros mercados , diferentes tejidos industriales y económicos son vitales para nuestra recuperación…y por qué no una muestra más de nuestra dependencia de los mercados internacionales.

 

Las sanciones de los USA y de la UE sobre el país que dirige Vladimir Putin es un pulso que habrá que calibrar a corto y medio plazo.

 

Porque a día de hoy, lo que está claro es que las estadísticas son apabullantes: Rusia es ya el séptimo destino de las exportaciones españolas fuera de Europa, es prioritario dentro de la estrategia nacional de la Administración comercial española pero, sobre todo, en automóviles, tractores, maquinaria, carnes, comestibles…las prendas de vestir están en un séptimo puesto, lo que supone un 3,77 % de la totalidad de las exportaciones.

 

Rusia demanda y paga calidad y diseño y ese es un puntal en que las grandes de la industria de la moda  y el lujo basan su despliegue sobre el terreno.

 

Pero quizás hayamos dado mucho bombo a la oportunidad real que es el potencial consumidor ruso, un mercado nada desdeñable de más de 140 millones de habitantes, y es que según estudios económicos las áreas de más futuro para España son los sectores de la energía y las infraestructuras.

 

Por lo que me hace dudar si está lo suficientemente asentada la economía emergente rusa para apostar sin conocimiento por nuestro crecimiento allí.

 

Vamos, que no me fio, y creo que nuestro sector tampoco, pero no le queda más remedio que apostar por posicionarse allí, vaya bien o mal, al fin y al cabo no hay ciencias exactas en el éxito de una firma de un sector como el nuestro.

 

Una cosa son los estudios que realizan los socios locales con, por ejemplo, Grupo Cortefiel, y otra la realidad del mercado. Porque sí que es cierto se pueden abrir  200 o 300 establecimientos por el tamaño del mercado pero ¿cuántos  serán rentables de verdad? ¿Hay que crecer en tamaño? Pienso que en calidad es mejor que en cantidad.

 

Porque si tu estrategia se basa en una expansión en un país que tiene fama de valorar mucho el lujo (las primeras firmas de lujo internacionales ya desembarcaron tiempo ha), tu objetivo primordial es la juventud.

 

Pero ojo, porque tu despliegue ha de ser en Moscú y San Petersburgo ya que estás ciudades aglutinan la gran masa de consumidores con poder adquisitivo adecuado a nuestro producto.

 

Es decir, es más importante una expansión calibrando el potencial de las ciudades que la de los países, y eso sí que es más certero.  Porque las estrategias de las grandes firmas del lujo y de la moda apuestan por tiendas en las ciudades que sí que son rentables que no por crecer en tamaño en 17.075.400 kilómetros cuadrados de superficie.

 

Es más me atrevería a decir que si diversificamos en un crecimiento sostenible y más lento en las ciudades ya mencionadas apostaremos también porque España sea objeto de un turismo de moda y lujo donde el cliente, que viene a gozar de las bondades de nuestro país, además aumente su facturación sin salir a aventuras locas.

 

Expándete, sí, ¡pero adecuadamente!

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