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19 Sep 201713:38

El atractivo de invertir en la firma de lujo

El atractivo de invertir en la firma de lujo

Cualquier inversor y analista ha podido comprobar que muy pocos mercados han salido indemnes de la crisis económica global. El mundo y la industria de la moda no ha sido una excepción pero nos ha mostrado notables sorpresas que han resultado valores “refugio” para fondos de inversión que han diversificado su cartera con objeto de seguir obteniendo beneficios bursátiles o, al menos, minimizar sus pérdidas.

 

La apuesta inversora en el negocio de la moda siempre proporciona riesgos pero beneficios palpables para el modelo de negocio. Simplemente sanear, impulsar y multiplicar el valor en una firma requiere un esfuerzo importantísimo de gestión económica. Se dan casos de éxito y de fracaso, casi a la par, pero, al fin y al cabo, invertir en cualquier tipo de negocio tiene las mismas variables. Tal y como se gestionan algunas marcas invertir en estas firmas de moda es casi un acto de fe.

 

Por otro lado, los fondos de capital-riesgo tienen muy claro que quieren inyectar capital en firmas con proyección, con capacidad de crecimiento y grandes posibilidades de obtener plusvalías cuando desinviertan ,ya que no pretenden mantenerse en la misma permanentemente, con gestores profesionales y marca consolidada o/y con prestigio.

 

Las firmas de lujo son un mercado atractivo ideal a la hora de decidir dónde desembolsar, con un retorno más seguro y  son objetivo de inversores institucionales y vehículos financieros como las SICAV.

 

Firmas de capital-riesgo internacional están interesadas en controlar y multiplicar el valor de marcas de moda. Muy pocas marcas pertenecen a las familias fundadoras o tienen independencia empresarial. Inversores como Américo Amorim que adquirió en 2008 el 25% de Tom Ford, Jaime Bergel mediante Gala Capital entró en Jimmy Choo o cuando Juan Abelló por medio de Torreal compró Hackett son casos cada vez más normales y frecuentes.

 

Los fundadores, directores creativos y prestigiosos diseñadores siguen las instrucciones de sus socios y gestores que profesionalizan el negocio aprovechan mejor la genialidad y mejoran la comunicación, márketing e imagen de marca hacia aquellos mercados que les pueden proporcionar crecimiento y solvencia.

 

También es cierto que las marcas de lujo se han convertido en un “intercambio de cromos” del mercado entre los grandes conglomerados de lujo como LVMH, PPR (que incluye al Grupo Gucci),Richemont , Hèrmes y firmas de capital riesgo como Permira, Apax Partners, L.Capital, Li & Fung

 

No obstante mientras mantengan el mismo interés en nuestras firmas y apuesten por su valor tanto económico como socio-cultural será positivo. Positivo para inversores y propietarios pero sobre todo para sus consumidores. Hay que aprovechar esta energía inversora para ayudar a firmas de lujo nacional que son potenciales líderes del mercado internacional y no se queden en meros proyectos sin continuidad en el tiempo ni en el mercado.

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