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14 Ago 202013:08

Moda robotizada

Moda robotizada

 

 

Ninguna discusión sobre el impacto de la digitalización en la industria de la indumentaria estaría completa sin hacer foco en la automatización de la producción, lo cual podría llevar a una revisión importante de las decisiones de aprovisionamiento con un impacto macroeconómico significativo en los principales países proveedores actuales. De hecho, algunos laboratorios de ideas han publicado cifras asombrosas sobre los puestos de trabajo en riesgo.

 

En el sector manufacturero en su conjunto, el McKinsey Global Institute (MGI) estimó que el 64% de las tareas tienen el potencial de ser automatizadas adaptando tecnologías actualmente comprobadas. Esto representa 231,3 millones de personas en 50 países seleccionados en todo el mundo en 2016.

 

 

Las máquinas moldean el potencial de la automatización

En China, el potencial de la automatización en la fabricación, en todos los sectores, representa 93,3 millones de empleados. Con una población que envejece, China tiene un alto grado de interés en adoptar rápidamente la automatización. La campaña gubernamental Made in China 2025 apoya activamente la automatización y la digitalización de su industria.

 

Las economías avanzadas como la de los Estados Unidos y los países de Europa Occidental también están apelando a la automatización para seguir siendo competitivos y superar la brecha de crecimiento económico causada por el envejecimiento de su propia mano de obra. Los programas como el del gobierno alemán Industry 4.0 se centran en el desarrollo de fábricas inteligentes y procesos digitalizados de punta a punta.

 

 

 


Robotización vs. costo laboral

Esta situación está generando un intenso debate: aparecen las dudas y un sinfín de interrogantes que fueron analizados en Los nuevos orígenes del sourcing de la moda. Además, McKinsey, en su informe The apparel sourcing caravan’s next stop: Digitization encuesta a los directivos responsables del abastecimiento de las marcas líderes globales de la moda e indumentaria deportiva y les pregunta:

 

¿Cuán rápido la automatización se convertirá en un impulsor relevante de las decisiones de abastecimiento? ¿La automatización desplazará o complementará la labor humana en los países proveedores de bajo costo?

 

Para la primera pregunta, los profesionales encuestados estuvieron abrumadoramente de acuerdo en que “la automatización avanza rápido”.

 

Se les preguntó entonces: ¿Cuándo alcanzará la automatización en la manufacturación de indumentaria un nivel significativo y se convertirá en el principal factor para las decisiones de abastecimiento en lugar del costo laboral?

 

 

 


Más del 60% de los encuestados cree que este umbral se alcanzará en 2025 o posiblemente antes. Casi todo el resto cree que sucederá más cerca del año 2030. Sólo algunos escépticos dudaron de que la automatización se vuelva el factor principal para la toma de decisiones dentro de los próximos 20 años.

 

Sin embargo, para la segunda pregunta, el panorama tiene muchos más matices. La mayoría de los entrevistados no ven el futuro como una dicotomía entre la automatización y el costo laboral. En su lugar, estos líderes de la industria esperan que ambos modelos coexistan en el mediano plazo: el abastecimiento en países de bajo costo, dependientes del trabajo, continuará, mientras que paralelamente aumentarán las compras a proveedores semi-automatizados o a las fábricas automatizadas de las propias marcas.

 

Automatización, una ecuación entre nuevas tecnologías y costos

Esto refleja el hecho de que la adopción de la automatización no está impulsada sólo por la viabilidad técnica sino también por la factibilidad económica. Así, aun cuando existe la tecnología que permite la producción automatizada, sus beneficios económicos esperados pueden no superar sus costos y la producción manual en países de bajo costo puede seguir siendo competitiva.

 

 

 

 

Colin Browne – Director de Abastecimiento en Under Armour – nos dice al respecto que él prevé un “modelo multivelocidad”: productos de alta calidad, con entrega rápida, que serán producidos en plantas semi-automatizadas en los Estados Unidos y otros mercados desarrollados; mientras que los productos básicos, con plazos más largos, serán fabricados en países de bajo costo, donde la tecnología apoyará a la mano de obra, pero no la reemplazará por completo.

 

La automatización en la producción de prendas en China: el cambio de ritmo que viene

El análisis de MGI muestra que el 89% del tiempo que se emplea en las actividades laborales actuales en la industria de la indumentaria china tiene el potencial técnico de ser automatizado utilizando tecnologías existentes y comprobadas.

 

A medida que los niveles de salarios en China siguen aumentando y su mano de obra se reduce, aumenta el costo de oportunidad de no automatizar. Si bien algunos productores chinos de prendas continúan en el camino tradicional de diversificar su huella de fabricación invirtiendo en países proveedores de menor costo, otros han empezado a invertir en robotización.  

 

 

 

 

No obstante, se espera que la adopción real de la automatización en China alcance sólo el 13% en 2025. Dentro de las razones de la aparente lentitud en adoptar la automatización se incluyen los salarios relativamente bajos de China en el contexto global, los obstáculos legales y políticos, la resistencia organizacional al cambio, las dificultades al integrar la tecnología y la viabilidad económica.

 

A medida que se disponga de mejores y más accesibles soluciones y se reduzcan las barreras a la adopción, hacia el año 2030 podría darse un cambio en el ritmo y aumentar la velocidad de la integración de la automatización en la industria de la indumentaria en China. 

 

 

¿La automatización acelerará la relocalización en los EE.UU. y Europa?

A la automatización, muy a menudo, se la menciona como la impulsora de la relocalización de la manufactura a economías desarrolladas como Estados Unidos y Europa Occidental. Sin embargo, hasta ahora los ejemplos más prominentes de productos “hechos por robots” están concentrados en el calzado de las marcas deportivas líderes en el mercado.

 

En nuestro artículo anterior El nuevo sourcing de la moda abordamos este tema, y en la misma encuesta de la consultora internacional se solicitó a los directivos de aprovisionamiento que informaran sobre la tendencia de relocalización en sus propias empresas y que reflexionaran sobre el rol que tiene la automatización en esta tendencia.

Los resultados arrojaron que casi la mitad de los encuestados planeaba mantener estable el volumen del mix entre producción local y otros orígenes de bajo costo, pero más de un tercio de ellos preveía un aumento de sus producciones relocalizadas.

 

 

 

 

Los ejecutivos de abastecimiento encuestados estaban divididos casi a la mitad respecto de si la automatización de la manufactura llevaría a la relocalización hacia Estados Unidos o Europa en el corto plazo. Sin embargo, sólo el 8% de los encuestados cree firmemente que la automatización impulsaría el regreso de la fabricación a los Estados Unidos o Europa en los próximos cinco años.

 

 

La automatización como impulsora de la relocalización

Estos hallazgos sugieren que la automatización de la fabricación de prendas aún no ha alcanzado los beneficios y retorno de la inversión requeridos para convencer a una gran cantidad de empresas de su poder como disparador para la relocalización. Incluso los pioneros en esta área son escépticos. Lo que lleva a pensar que es una ilusión creer que la producción puede volver a Europa en términos de volumen.

 

Si bien la automatización puede no indicar un renacimiento industrial a gran escala en Europa y los Estados Unidos, ciertamente generará el surgimiento de producciones locales de alta tecnología en dichas regiones. Las mismas estarán fundamentadas en dos objetivos actuales del retail que busca satisfacer los deseos de la nueva generación de consumidores, la personalización del producto y su entrega inmediata. 

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