Le informamos que en esta Web utilizamos cookies propias y de terceros para recabar información sobre su uso, mejorar nuestros servicios y, en su caso, mostrar publicidad mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Puede aceptar expresamente su uso pulsando el botón de “ACEPTAR” o bien configurarlas y seleccionar las cookies que desea aceptar o rechazar en los ajustes. Asimismo, puede obtener más información sobre nuestra política de cookies aquí.

 

 

Este sitio web utiliza cookies para proporcionar una mejor experiencia de usuario. Usted puede ajustar sus preferencias o retirar su consentimiento a determinadas Cookies en cualquier momento. Nosotros tratamos los datos personales obtenidos a través del uso de Cookies (como por ejemplo cookies propias o de terceros) para las finalidades descritas en el Aviso de Privacidad y en la Política de Cookies disponibles en nuestra página web. Para consentir el uso de Cookies y acceder a la página web, pulse “Acepto”.

Líder en información económica del negocio de la moda

25 Jun 202114:38

Patrocina

Orr Yarkoni (Colorifix): “Tener el apoyo de grandes nombres da validación, pero no es un atajo”

Yarkoni es una de las principales figuras atrás de Colorifix, empresa que llamó la atención del gigante sueco H&M, y que está especializada en el tinturado de textiles con microorganismos.

19 Dic 2019 — 04:54
Andrea Rosales G.
Especiales relacionados
Compartir
Me interesa

Orr Yarkoni (Colorifix): “Tener el apoyo de grandes nombres da validación, pero no es un atajo”

 

 

Colorifix comenzó como un proyecto que investigaba la contaminación del agua, lo que llevó a sus fundadores, Jim Ajioka y Orr Yarkoni, a darse cuenta de que gran parte de esta contaminación era causada por la industria textil, especialmente por los químicos utilizados para el proceso de tinturado. Ambos científicos decidieron trabajar juntos desarrollar una tecnología que permite minimizar el impacto ambiental de este proceso, evitando el consumo de agua y de químicos. El modelo atrajo la atención de un grande en la industria como H&M, que entró en su capital a través de su brazo inversor. Orr Yarkoni opina que el apoyo de grandes compañías sin duda agrega credibilidad a start ups como Colorifix, pero no genera atajos.

 

Pregunta: ¿Será posible producir prendas 100% sostenibles?

Respuesta: Hoy en día hay un gran impulso hacia la sostenibilidad. Las marcas están tomando decisiones mejores y más conscientes para reducir su impacto, ya sea a través de sus productos o en la estrategia del negocio. Alcanzar una producción 100% sostenible aún está muy lejos en el futuro. Creo que llegaremos al 70% u 80% de la producción sostenible en nuestra vida, aunque las mejores prácticas de producción son cada vez más parte de lo cotidiano.

 

 

 

 

P.: ¿Se necesita más regularización en el proceso de tinturado?

R.: Las regulaciones en el sector van en la dirección correcta y muchas áreas están siendo más reguladas que antes, pero el problema aparece cuando las regulaciones son forzadas. Tenemos que mejorar las prácticas, y esto está sucediendo con las diferentes medidas llevadas a cabo en diferentes países y seguro vendrán más. La clave es hacer que las personas entiendan la necesidad de un cambio, en lugar de forzarlo.

 

P.: Para abordar la transformación sostenible, ¿se necesitan más científicos en las compañías de moda?

 

R.: Absolutamente. Es un foco muy importante al cual hay que prestar atención, todos los días hay una nueva área que necesita un nuevo enfoque donde personas con mejores ideas causan una gran mejora. La innovación es importante, y siempre necesitamos más personas con buenas ideas; necesitamos científicos y más inversión de manera que podamos seguir desarrollando más innovaciones, con el fin de seguir mejorando y hacer que los cambios sucedan más rápido. Hay una diferencia significativa en la tecnología en los últimos treinta o cuarenta años.

 

P.: ¿Es costoso ser sostenible?

R.: Cada decisión que la gente toma viene con un costo. El principal costo de ser sostenible es prestar atención a las cosas más simples: apagar las luces mientras no se usan o evitar el consumo innecesario de agua. Las pequeñas cosas hacen un buen cambio y la mayoría de ellas no representan un gran costo monetario. Del lado de la industria, pasa algo muy parecido, le prestamos atención a las pequeñas cosas donde se puede mejorar, tratamos de minimizar nuestro impacto, mejorando la producción o garantizando mejores prácticas en el día a día.

 

P.: ¿El consumidor está dispuesto a pagar?

R.: Creo que hay algunas personas que están más dispuestas a pagar más por algo con lo que se sienten más identificadas, ven que gastar su dinero de determinada manera es mejor porque es más responsable con el entorno. El problema con la implementación de nuevas tecnologías es que el precio está fuera de escala, si se compara el producto que se ha producido en masa con los productos donde se utiliza nueva tecnología, más innovadora y responsable, o donde se tiene un científico trabajando en ella, las ganancias van a disminuir, por lo que debemos ser un poco más caros. No podemos competir en nuestra escala con la escala global. Nosotros nos enfocamos en ser más competitivos que los demás.

 


 

 

P.: ¿Qué motiva más el cambio: la presión del consumidor, la regulación gubernamental o la supervivencia?

R.: Es una combinación de todos. El mayor motivador, donde comienza todo, es en observar el efecto de nuestro impacto en nuestro entorno, y hacer cambios para que sean positivos. Eso significa mirar hacia adelante con las regulaciones y observar lo que está sucediendo actualmente a nuestro alrededor y ver hacia qué dirección va el consumo. Asegurarse de tener una tecnología que dure y que sea lo que buscan los consumidores. El futuro puede llegar a ser incierto, y si no hay demanda de un nuevo producto o nueva tecnología, en última instancia, se dejaría de vender si no es lo suficientemente viable. El objetivo es minimizar el impacto siempre que sea posible, y el consumidor realmente lo quiere.

 

P.: ¿Los productores en Asia están concienciados con la sostenibilidad?

R.: Diría que para algunos de ellos es aún más importante porque las cosas están sucediendo en las puertas de sus fábricas. Hace poco tuve una conversación con un fabricante en India y uno me dijo que dirige una casa de tinturado y le afecta de gran manera ver el impacto que tiene con el entorno. En Asia existe una gran presión interna por ser más sostenible porque pueden ver en primera estancia las consecuencias o los efectos de la industria, definitivamente hay más apetito hacia la sostenibilidad.

 

P.: ¿Es más difícil vender su proyecto a un productor en China o a un gran retailer?

R.: El lugar no es un desafío particularmente significativo para nuestra tecnología, hay muchas casas de tinturado donde podemos trabajar ahora. Comenzamos en Europa, luego trabajamos con uno en India y estamos a la espera de otro en China y no hemos encontrado rechazo en ninguno de estos países porque hay muchas personas interesadas en este tipo de soluciones.

 

P.: H&M ha invertido en numerosas start ups de innovación sostenible. ¿Se podría llegar a investigar tanto sin el apoyo de grandes nombres en la industria?

R.: Creo que es posible, simplemente habría sido más difícil y diría que hubiera sido incluso imposible hacerlo sin la ayuda de nadie. Hay un gran muro, un gran mercado y nadie puede lograr un impacto por sí mismo. Tener el apoyo de grandes nombres ayuda, pero se trata de hacer que las personas confíen en lo que dices. Los grandes nombres validan, pero al final las personas quieren ver las cosas por sí mismas, por lo que diría que sí impulsa, pero en realidad no crea un atajo. Si una empresa no tiene lo que he mencionado antes, no llegará mucho más allá.

Publicidad
Relacionados
Comentar
Compartir
...