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13 May 202120:35

Inconformista, previsor y romántico: así será el nuevo cliente en 2023

El estallido de la pandemia cambió el panorama de consumo y los hábitos de los clientes. Tres años después de la crisis, el consumidor será muy diferente, y las empresas deberán adaptar sus estrategias para anticiparse a sus nuevas demandas y satisfacer sus necesidades.

26 Mar 2021 — 04:54
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Inconformista, previsor y romántico: así será el nuevo cliente en 2023

 

 

Es, quizás, una de las preguntas más formuladas en muchas conversaciones. ¿Cómo te ves en tres o cinco años? Si bien a nivel particular las respuestas pueden ser muy dispares, lo cierto es que, poniendo el foco en el consumidor, no hay duda: será diferente. El estallido de la pandemia dio un vuelco no sólo al mercado, sino también a los hábitos y las prioridades de los clientes. En el futuro post-Covid, las empresas deberán redefinir su estrategia de negocio para anticiparse a las nuevas demandas y poder satisfacerlas. Para ello, los operadores deberán tener en cuenta los nuevos perfiles de compradores, según el último informe de Wgsn, El Consumidor del Futuro 2023.

 

El último año ha sido el más difícil para el sector del retail en décadas y también el más intenso. Mientras las calles se vaciaban, las compañías tuvieron que reorganizarse y adaptarse para continuar operando, especialmente a través de la red. En paralelo, otro cambio se producía en la población general: la forma en que los consumidores percibían productos y experiencias cambió de forma drástica, orientándose hacia nuevas inquietudes, demandas y tendencias.

 

Algunos sentimientos de los consumidores, como la percepción del tiempo, se han transformado en los últimos meses para dar paso a un nuevo perfil de cliente. En concreto, en el nuevo escenario de consumo se vislumbran cuatro nuevos tipos de compradores: los previsores, los nuevos románticos, los inconformistas y los dinamizadores. Las compañías de moda deberán analizar este nuevo público para mantenerse relevantes, crear oportunidades de crecimiento y cumplir con los objetivos estratégicos que se marquen.

 

 

 

 

Uno de los perfiles que más fuerza ha cogido en el último año es el del consumidor previsor. Si tras el estallido de la pandemia muchos adoptaron una actitud cautelosa, ante una economía estatal y doméstica incierta, y la posibilidad de la pérdida del empleo, en 2023 esta tendencia permanecerá. La fatiga emocional y la noción distorsionada del tiempo también serán sentimientos imperantes en esta categoría de cliente, que “desea estabilidad y seguridad, y solo pueden lidiar con una interferencia óptima”, señala el informe.

 

Para seducir a este tímido consumidor, los operadores de moda deberán presentar innovaciones, como “la tecnología de relleno de productos en tienda”, apunta Wgsn. Otras acciones que deberán tenerse en cuenta son, por ejemplo, la venta bajo demanda, en preventa y por suscripción; los programas de entregas semanales, o nuevos modelos de descuento y de fidelización.

 

El aumento de la carga laboral ha comportado una necesidad para muchos consumidores de “reconectar con sus emociones”, según el estudio. Es así como nace el segundo perfil de cliente: el nuevo romántico. La emigración de la ciudad al campo a raíz del decreto de confinamiento, el teletrabajo y la “idea renovada de la comunidad local” han dado forma a este nuevo grupo, que da prioridad al bienestar y a la sostenibilidad, una tendencia que se ha visto acelerada por el Covid-19.

 

Ante este nuevo cliente, los retailers deberán crear productos, servicios e iniciativas “que ayuden a la población a crear lazos emocionales más fuertes con sus mundos internos y externos”, según concluye Wgsn. ¿Cómo hacerlo? Apostando por materiales sostenibles y ecológicos, principalmente, en línea con las nuevas demandas del mercado.

 

 

 

 

El activismo también se ha instaurado entre los consumidores, especialmente aquellos que están descontentos por la falta de asistencia institucional y gubernamental. Este nuevo grupo, el de los denominados inconformistas, es el que se ha volcado más con la tecnología y el canal online.

 

Si en la actualidad la cultura de la cancelación, que consiste en retirar el apoyo a personas u organizaciones como consecuencia de determinados comentarios o acciones, está implementada en todo el mundo, especialmente a través de las redes sociales; en 2023, este fenómeno evolucionará “para centrarse en la diversidad”, argumenta el informe.

 

Las empresas, ante este contexto, deberán llamar la atención del cliente mediante el desarrollo de productos transculturales. Además, los operadores deberán asegurarse de que su cadena de suministro sea ética, transparente y atraiga a los consumidores con modelos de inversión directa, sentencia Wgsn.

 

Finalmente, el cuarto perfil del nuevo consumidor del futuro es el del dinamizador. Se trata del cliente más resiliente, polifacético y multitarea, que absorbe nuevos estímulos y “busca momentos sumamente sensoriales, lo que dará lugar a la siguiente ola de profesiones mixtas”, indica el estudio. Así, las compañías deberán invertir en nuevas experiencias digitales, con un ecommerce interactivo y un retail gamificado, entre otras acciones.

 

 

Y, pese a todo, optimismo

“Se ha redefinido qué es lo normal, y aunque la pandemia ha cambiado tanto nuestro mundo como nuestro pensamiento, hay razones para el optimismo”, asegura Carla Suzasi, presidenta y consejera delegada de Wgsn. La ejecutiva asegura que una buena planificación, una mente abierta y un enfoque flexible serán las claves de supervivencia para las marcas y empresas en el escenario post pandemia.

 

“Para los negocios nunca ha sido tan importante estar en consonancia con las necesidades y deseos de los consumidores para asegurarse de crear los productos a los que darán prioridad”, concluye el informe.

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