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20 Feb 202006:41

Incertidumbre, transformación… y un 2020 de cautela: la moda española pisa el freno

Política, perspectivas y sentimiento del consumidor son las principales razones de este cambio en la estrategia de las empresas, en las que ahora impera la contención.

27 Ene 2020 — 04:58
P. Riaño / Iria P. Gestal
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Incertidumbre, transformación… y un 2020 de cautela: la moda española pisa el freno

 

 

Si 2018 fue el año de la incertidumbre y 2019 el de la transformación, 2020 es el de la cautela. Las empresas españolas de moda encaran 2020 con prudencia y planes en stand by después de tres años intensos en los que el entorno se ha vuelto más errático e impredecible. La economía española continúa creciendo por encima de la media europea y las ventas han terminado el año con un tímido ascenso, pero en los planes no hay ni aperturas, ni nuevos países, ni nuevas inversiones: cautela. ¿Está justificada esta contención? En un entorno convulso, ¿lo mejor es no hacer nada?

 

“No es el momento de hacer locuras”. Así resumía Borja Vázquez, cofundador de Scalpers, su estrategia para los próximos dos ejercicios. Para El Ganso, este será un año de seguir implementando el plan de control de costes y de activar palancas de crecimiento “que no impliquen un capex muy alto”.

 

El primero en ser cauteloso ha sido el consumidor. El Índice de Confianza del Consumidor (ICC), elaborado por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), se ha mantenido por debajo de los cien puntos cada mes desde septiembre de 2018, salvo en junio.

 

 

DATAWRAPPER ICC

 

 

Desde entonces, cuando llegó a los 102,3 puntos en una escala que va de cero a 200 puntos, el índice ha caído más de 24 puntos, hasta cerrar el año en 77,7 puntos. En el último año han caído tanto la percepción de la situación actual como la de las expectativas, que se dejó trece puntos. En consecuencia, la tasa de ahorro escaló en el segundo trimestre del año hasta el 19,3%, su máxima desde 2009, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

 

El consumidor está temeroso y las empresas, expectantes. En 2019, las ventas del sector crecieron apenas un 1,2%, la primera subida desde 2015, pero durante el año la mayoría de meses se cerraron en descenso o con alzas muy tímidas, según datos provisionales de la Asociación Española del Comercio Textil, Complementos y Piel (Acotex).

 

“Mis clientes tienen buenas perspectivas para este año, pero todavía es pronto porque hay muchos frentes abiertos e irán decidiendo sobre la marcha”, explica un consultor de empresas de moda.

 

 

 

 

Al contexto económico se suma el impacto del relevo político, que plantea más incertidumbre, y otros factores estructurales propios del sector, como el cambio en los hábitos del consumidor.

 

Nuestro sector lleva muchos años viviendo la crisis y ha aprendido a batallar con la promoción continua, por lo que stá más preparado para lo que pueda venir”, asegura Eduardo Zamácola, presidente de Acotex y consejero delegado de Neck&Neck.           

 

“Sin embargo, hay muchos empresarios y consumidores con desconfianza por el cambio de gobierno: hasta que no veamos qué efecto tiene no moverán ficha”, asegura. Otro consultor en España de una de las Big Four coincide en que “aunque las ventas por lo general están creciendo, el margen está cada vez más apretado y ahí podrían afectar las potenciales medidas del gobierno como la reforma laboral”, añade.

 

 

 

 

Un tercer factor es el cambio en los hábitos de consumo, que hacen que la moda sea un bien menos prioritario en la cesta de la compra. “Hay una corriente de que no está de moda sobrecomprar ropa, y eso podría impactar porque ni no se podrá captar al cliente ni con precios bajos”, apunta otro experto.

 

En este contexto de tormenta perfecta, para Alberto Rocha, secretario general de Cointega, este será “el año de los concursos y la concentración”. De hecho, Rocha está impulsando una ronda de encuentros con empresarios para compartir la idea de que la solución de muchas empresas pasa por los juzgados. “Hay que hacer un corte quirúrgico y la solución muchas veces es la vía concursal, para después integrarse comprando la unidad productiva”, defiende el ejecutivo.

 

 

Una realidad más optimista

Pese a todo, la realidad no es tan cruda como la percepción de los empresarios. “Un empresario español está condicionado por el bombardeo informativo, pero los inversores internacionales están teniendo mucho interés en el mercado español porque crece el consumo”, apunta un asesor de fondos que ha trabajado en algunas de las principales operaciones corporativas en moda en España. “Las perspectivas dicen que la tormenta que se prevé no será tan grande”, coincide Luis Lara, socio fundador de la consultora Retalent.

 

Además, mientras que en España han aumentado las incertidumbres en el último año, en el extranjero parecen haber comenzado a despejarse. “En la economía internacional todo apunta a que la incertidumbre se va a despejar”, asegura Enrique Porta, socio responsable de consumo y distribución de Kpmg en España. 

 

 

“Nuestro sector lleva muchos años viviendo la crisis y está más preparado para lo que pueda venir”, dice Eduardo Zamácola

 

 

El experto apunta a señales como el acuerdo comercial entre Estados Unidos y China, la recuperación del Producto Interior Bruto (PIB) alemán o el futuro del Brexit, que por fin se ha clarificado. “Además, la política monetaria expansiva y la subida de salarios podrían aumentar la masa disponible para el consumo”, adelanta Porta.

 

 

Pararse no es una opción

Aunque se paren las aperturas y las entradas en nuevos países, pararse, coinciden los expertos, no es una opción sobre la mesa. Quienes ya hayan empezado el proceso de transformación deben empezarlo este año y, quienes no, no pueden perder más tiempo.

 

Este 2020 es un año no de plegar velas, sino de trabajar internamente y preparar nuevos proyectos de crecimiento para aplicarlos en 2021”, apunta Lara. “El principal riesgo es el de no transformarse, no hay opción: hay cambios estructurales que van a marcar los próximos cinco o diez años y que son ajenos al ciclo económico -insiste Porta-; si no te adaptas tienes un serio riesgo de desaparecer”. 

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